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LA OTRA MITAD DE LA CANCHA | TIEMPO EXTRA - El fútbol que estamos construyendo -Cada fin de semana el fútbol nos regala historias., Historias de victorias y derrotas -De equipos que celebran y otros que tendrán que esperar una nueva oportunidad…

El fútbol que estamos construyendo -Cada fin de semana el fútbol nos regala historias., Historias de victorias y derrotas -De equipos que celebran y otros que tendrán que esperar una nueva oportunidad...

Por: Yolanda Buitrón.

TIEMPO EXTRA

El fútbol que estamos construyendo

Cada fin de semana el fútbol nos regala historias.
Historias de victorias y derrotas.
De equipos que celebran y otros que tendrán que esperar una nueva oportunidad.

Historias que ocupan titulares, generan debates y alimentan la pasión de millones de aficionados.
Sin embargo, detrás de cada resultado existe una pregunta mucho más importante que rara vez nos detenemos a analizar.
¿Qué tipo de fútbol estamos construyendo?
Durante años hemos hablado del crecimiento del deporte, de la profesionalización de las ligas y de la necesidad de generar más oportunidades para las nuevas generaciones.
Y aunque es cierto que se han logrado avances importantes, también es verdad que aún existe una gran distancia entre lo que tenemos y lo que podríamos llegar a ser.
Esta semana, desde este espacio, reflexionamos sobre diferentes temas relacionados con el fútbol femenil.
Hablamos de liderazgo.
Hablamos de oportunidades.
Hablamos de mujeres que inspiran.
Hablamos de la necesidad de innovar y de atrevernos a hacer las cosas de manera diferente.
Y al final, todos esos temas terminan conectándose en un mismo punto.

El futuro.
Porque el fútbol del mañana se está construyendo hoy.
Se construye en cada decisión que toma un directivo.
En cada patrocinador que decide apostar por un proyecto deportivo.
En cada entrenadora que dedica tiempo a formar talento.
En cada familia que respalda el sueño de una niña que quiere jugar fútbol.
Y también en cada persona que decide dejar de ser espectadora para convertirse en parte de la solución.
Uno de los mayores errores que solemos cometer en el deporte es pensar únicamente en el resultado inmediato.
Queremos campeonatos rápidos.
Queremos éxitos instantáneos.
Queremos soluciones mágicas.
Pero la realidad es que los proyectos sólidos requieren tiempo, visión y constancia.
Las grandes potencias deportivas no nacieron de la noche a la mañana.
Fueron el resultado de años de trabajo, inversión, planeación y continuidad.
Y quizás ahí se encuentra una de las mayores lecciones que el fútbol femenil puede ofrecer.
Porque gran parte de su crecimiento ha sido producto de la perseverancia.
De mujeres que continuaron luchando cuando los espacios eran escasos.
De entrenadoras que siguieron preparándose cuando pocos creían en ellas.
De jugadoras que recorrieron un camino mucho más difícil que el que hoy recorren las nuevas generaciones.
Nada de lo que vemos actualmente ocurrió por casualidad.
Cada avance ha sido consecuencia del esfuerzo de personas que decidieron abrir puertas donde antes había muros.
Por eso resulta tan importante valorar el momento que vive el fútbol femenil.

No porque haya alcanzado la meta.
Sino porque demuestra lo que puede lograrse cuando existe una visión clara y un compromiso real con el desarrollo deportivo.
Pero todavía queda mucho trabajo por hacer.
Todavía existen miles de niñas que no tienen acceso a programas de formación.
Todavía existen comunidades donde el deporte femenino recibe menos apoyo que el masculino.
Todavía encontramos talento que se pierde por falta de oportunidades.
Todavía vemos proyectos que desaparecen porque nunca lograron construir una estructura sostenible.
Y aquí es donde surge una reflexión necesaria.
Si queremos resultados diferentes, tenemos que hacer las cosas de manera diferente.
No podemos seguir esperando que el futuro cambie mientras repetimos las mismas fórmulas de siempre.
No podemos hablar de innovación mientras cerramos espacios a nuevas ideas.
No podemos exigir crecimiento mientras seguimos apostando únicamente por los mismos modelos y las mismas personas.
El deporte necesita experiencia.
Pero también necesita renovación.
Necesita liderazgo.
Pero también necesita escuchar nuevas voces.
Necesita tradición.
Pero también necesita evolución.
Las nuevas generaciones están observando.
Están aprendiendo.

Están esperando oportunidades.
Y lo que hagamos hoy determinará el deporte que encontrarán mañana.
Por eso la conversación ya no debe centrarse únicamente en quién ganó o perdió el último partido.
La conversación debe enfocarse en qué estamos haciendo para construir mejores condiciones para quienes vienen detrás.
Porque al final, los trofeos son importantes.
Los campeonatos son importantes.
Las estadísticas son importantes.
Pero el verdadero legado del deporte no se mide únicamente en títulos.
Se mide en oportunidades.
Se mide en inclusión.
Se mide en el impacto que dejamos en las personas.
Y se mide en la capacidad que tenemos para construir un camino más amplio para quienes continuarán recorriéndolo.
Esa es la responsabilidad que tenemos todos los que formamos parte del deporte.
Y esa es la conversación que debemos seguir impulsando.
Porque el fútbol no solamente se juega dentro de una cancha.
También se construye fuera de ella.

Y esa también es la otra mitad de la cancha.