Cruz Azul no pudo levantar la cara tras la derrota a media semana en Miami y dejó puntos en el camino en su visita a la Sultana del Norte.
La sacudida que le propinó el Inter Miami a Cruz Azul a media semana se extendió a la Liga MX, al caer el cuadro celeste 1-0 en su visita al Monterrey.
Tal parece que el brillo de La Máquina se extinguió después del juego de la semana anterior frente al América y la resaca le ocasionó un par de derrotas, ahora sin meter las manos en el enfrentamiento ante Rayados, con un errático compoirtamiento ofensivo y con la pifia de su guardameta, Kevin Mier, que le abrió la puerta al cuadro regio.

Apenas a los 7 minutos, el arquero colombiano no pudo cortar de la mejor manera un servicio hacia el inicio del área grande, y solo provocó que el balón quedara a la deriva para que el lateral izquierdo del Monterrey, César Garza, lo elevara para mandarlo a la red.
El jugador quizá menos mediático de toda la gama que tiene Rayados fue el que vacunó a Cruz Azul para devolverle la estabilidad al proyecto de Matías Almeyda con este triunfo.
Porque en el complemento, Monterrey fue práctico en el manejo del balón, no arriesgó de más, y en situaciones de apremio apareció Esteban Andrada para apagar el fuego.
Esta vez Gabriel Fernández no fue efectivo para La Máquina ni se logró la combinación entre José Paradela y Agustín Palavecino que ha dado frutos al equipo cementero, además de que los relevos para el ataque, Nicolás Ibáñez y Christian Ebere tampoco se acomodaron ante la férrea marca del cuadro local.
Cruz Azul se quedó con 15 puntos y estancado en el cuarto puesto, mientras Rayados llegó a 13 y se metió a zona de clasificación en el séptimo lugar de la tabla.