Por FEDERICO GARCIA / Reportero de NOTIVER.
Yamili Solís Rico, quien se venía desempeñando como Fiscal de Distrito, en la Fiscalía Regional de Córdoba, fue obligada a renunciar por funcionarios de la Fiscalía General del Estado (FGE), en una práctica ya recurrente dentro de esa institución.
En horas recientes surgió la versión que la Fiscal de Distrito Solís Rico había renunciado a la FGE por motivos personales, pero poco después se conoció se trató de una renuncia obligada.
Yamili Solís fue citada en oficinas centrales de la FGE, en Xalapa, donde un funcionario de “medio pelo” le exigió que firmara la renuncia, bajo amenaza de que si no aceptaba procederían legalmente en su contra.
Y lo harían por el asunto de un vehículo de una Carpeta de Investigación radicada en una fiscalía de Boca del Río, cuando Yamili Solís Rico fungió como encargada de la Subunidad Integral de Procuración de Justicia de Boca del Río.
Sin alternativa alguna, Solís Rico se vio obligada a firmar la renuncia e irse de la FGE “por la puerta de atrás”, así ha sido el estilo de los funcionarios de Lisbeth Aurelia Jiménez desde que llegaron a la Fiscalía General del Estado.
Así lo hicieron con la Fiscal Regional de Coatzacoalcos, Karla Díaz, y con una decena de funcionarios de nivel medio, incluido el Secretario Técnico de la FGE.
En la FGE si tienen voluntad para “limpiar” a la institución, deberían iniciar con una revisión a la actuación del fiscal José Luis Robledo, encargado de la Subunidad Integral de Procuración de Justicia de Boca del Río, ya que a él poco o nada le importa procurar justicia, como ocurrió con la Carpeta de Investigación 249/2025.