LES RECLAMÓ PORQUE CASI ARROLLAN A UN NIÑO CON SU MOTOCICLETA
Por Sandra Segura/NOTIVER
Una noticia acaparó la atención de la opinión pública este fin de semana con una tragedia, la muerte de un señor de nombre Fernando Romero Argüelles en Soconusco, la razón fue un reclamo a un par de jóvenes que casi arrollan a un menor de edad con una motocicleta.
Y es que la tragedia parece que fue un hecho de sangre más pero no sucedió así, la víctima mortal don Fernando era un adulto mayor y se desempeñaba como taxista en aquella región de la sierra veracruzana.
Mientras que los presuntos agresores quienes lo atacaron se trata de dos personas muy jóvenes tan es así que uno de ellos es un menor de edad pero la saña con que fue atacado don Fernando horrorizó a los pobladores de la región.
Todo sucedió en el llamado fraccionamiento Santa Cruz donde se encontraba don Fernando y el menor del cual se omiten todos sus datos, el adulto mayor se encontraba dentro de su domicilio cuando vio que un par de sujetos a bordo de una motocicleta estuvieron a punto de arrollar a un menor que se encontraba jugando en la calle.
La tragedia que estremece al sur de Veracruz sobrevino cuando don Fernando Romero Argüelles, de oficio taxista, sale a reclamarles y pedirles tuvieran cuidado al manejar la motocicleta porque de haber atropellado al menor por la velocidad y distancia habría podido ser fatal para el menor dicho accidente.
Entonces los agresores respondieron con una violencia desmedida, con una ira fuera de lugar y procedieron a atacarlo brutalmente con un machete y un madero, el hombre de la tercera edad recibió varios machetazos mortales en el cuerpo y también golpes que causaron un daño irreversible en la cabeza.
A pesar del esfuerzo de los paramédicos de Protección Civil, don Fernando falleció en el Hospital Oluta-Acayucan horas después del ataque; decían los vecinos que salieron al escuchar los lamentos que el único "pecado" de don Fernando fue querer pedir prudencia y responsabilidad al par de motociclistas.
Cabe mencionar que ambos jóvenes al consumar su asesinato se dieron a la fuga sin hacerse responsables del acto criminal cometido; sin embargo con la ayuda de los vecinos pudieron capturarlos más tarde.
La Policía Municipal dio a conocer que los presuntos asesinos ya estaban en custodia de la autoridad correspondiente, siendo identificados como Ronaldo Baeza Silva (21 años) y un adolescente de 17 años quien por obvias razones tampoco se pueden dar sus generales, a los dos se les decomisaron las armas manchadas de sangre todavía en su poder.
La familia de don Fernando teme que los responsables salgan libres pese a que los detuvieron con las armas homicidas y exigen que la ley caiga con todo su peso, sin importar que uno de los atacantes sea menor de edad.
Precisamente esta situación ha desatado el debate en redes sociales y aunque hubo modificaciones al código penal el menor de edad encontrará beneficios aún que haya sido partícipe directo del ataque a don Fernando.
La población exige que le juzguen como mayor de edad por la saña con que fue golpeado el adulto mayor sólo por llamarles la atención que estuvieron a punto de arrollar al pequeño que jugaba en la calle.