LOS EXTORSIONADORES LO ACRIBILLARON EN EL BILLAR
Por FEDERICO GARCIA
Reportero de NOTIVER
El ex delegado de Tránsito del Estado en Acayucan, Santiago Bello Rico, fue asesinado en venganza porque se negó a pagar derecho de piso por un bar que tenía operando en Oluta, la noche del crimen también hirieron a un carnicero de nombre José Luis H.H.
Un testigo relató ante la policía que, la noche del crimen, cerca de las 22:00 horas, había unos ocho clientes jugando cartas y pull en el Billar Acayucan cuando, de pronto, irrumpieron dos desconocidos.
Los tipos cubrían el rostro con cascos de motociclista, manchados y viejos, iban con armas de alto poder, uno se quedó en la puerta custodiando acceso y su cómplice ingresó hasta donde convivían los clientes.
Ordenó a los jugadores ociosos de baraja que se levantaran y se replegaran al fondo, la misma orden fue para otros jugadores de billar, luego sujetó a dos de los clientes y los recargó contra la pared, quedando las dos víctimas frente al asesino.
Ya sin decir nada más, el criminal les disparó a la cabeza en varias ocasiones, las víctimas se desplomaron e instantes después el agresor se acercó otra vez a uno y remató al oficial de tránsito, con total sangre fría.
Después buscaron entre los asistentes a otra persona, pero no fue localizado y se dieron a la fuga al parecer a bordo de una motocicleta.
En la escena del crimen, los peritos localizaron casi diez casquillos de armas de alto poder, iniciándose la investigación del homicidio del ex delegado de tránsito de Acayucan.
Cabe señalar que el otro hombre al que dispararon en el billar era José Luis H.H., de 24 años, un carnicero que logró sobrevivir, a pesar de recibir tres balazos, uno en tórax, otro en hombro derecho y uno más el cuello en lado derecho, por lo que ingresó al Hospital de Oluta, donde reportan crítico su estado de salud.
La policía de la FGE ha establecido que el oficial de tránsito del estado era propietario del bar El Rincón, en la cabecera municipal de Oluta, también que desde hace un mes le llamaban por teléfono para exigirle un pago de 10 mil pesos mensuales de cuota o de lo contrario se atuvieran a las consecuencias.
Esa sería la principal línea de investigación sobre la que trabaja la policía, que se trató de una venganza de criminales por negarse a pagar el derecho de piso.