DAVID MANUEL MARTÍNEZ PÉREZ.
Psicoterapeuta Clínico.
Certificado en Hellinger Sciencia ®.
¡TE RETO!
“PERCIBIENDO EL OTRO LADO DE LA REALIDAD”
¿Qué crees que es peor: no tener nada o tener todo a tu alcance y no poder tocarlo nunca?
¡Te reto a descubrirlo!
Tántalo tenía todo y no podía tocar nada”.
Los dioses lo sentaron en medio del agua.
Pero cuando intentó beber, el agua se retiró.
Le ofrecieron frutos maduros, pero al estirar la mano, el viento los alejó.
No lo mataron.
No lo liberaron.
Lo condenaron a desear para siempre lo que nunca podría alcanzar.
El peor castigo no es la muerte, es la esperanza eterna.
¿Qué es peor: no tener nada… o tenerlo todo al alcance y nunca tocarlo?
“Los mediocres, los mentirosos y los ignorantes enturbian el agua para hacer creer que está profundo”.
LA ESTRATEGIA
La victoria se alcanza antes de que empiece la batalla.
No hablamos de magia, ni de destino, sino de claridad.
La verdadera guerra se decide en el terreno invisible: la mente, la preparación, la lectura del momento.
Quien entra en la batalla confiando solo en la fuerza ya ha perdido.
El sabio, en cambio, observa.
Mide.
Comprende.
Evalúa sus recursos, reconoce sus límites, estudia al adversario y, sobre todo, se gobierna a sí mismo.
Allí nace la victoria.
Antes del combate, el sabio ya ha vencido al miedo.
Antes del conflicto, ya ha ordenado su interior.
Antes del riesgo, ya ha aceptado la pérdida posible.
Por eso, cuando llega el enfrentamiento externo, casi no hay lucha.
Lo inevitable fluye.
El resultado parece fácil, pero es solo porque el trabajo real ocurrió en silencio, mucho antes.
Esta enseñanza trasciende la guerra.
En los negocios, la victoria se logra en la estrategia, no en la urgencia.
En la vida, se alcanza en las decisiones previas, no en las reacciones tardías.
En el carácter, se forja cuando eliges disciplina antes que excusas.
Quien improvisa vive combatiendo.
Quien se prepara, avanza sin ruido.
Recuerda:
La batalla más importante nunca se libra afuera.
Se gana en la mente, en la visión y en la calma que precede a la acción.
La victoria y el éxito se logran en la estrategia y ni en la urgencia, ni en la sombra de tus miedos.
LO QUE CALLAS POR NO SER REACTIVO, TE HARÁ MÁS FUERTE
No todos vieron las batallas que libraste.
Ni las dudas que enfrentaste cuando nadie estaba cerca.
Ni las decisiones que tomaste en silencio, aunque por dentro todo temblara.
Desde fuera parecía calma.
Pero por dentro estabas forjando carácter.
Aprendiste a no reaccionar por impulso.
A elegir tus movimientos.
A guardar energía para lo que realmente importa.
Este inicio no te encuentra improvisando.
Te encuentra más consciente.
Más firme.
Más dueño de ti.
Lo que viene no es casualidad.
Es consecuencia.
Sigue caminando con esa determinación tranquila.
Porque quien sobrevivió en silencio, ahora está listo para avanzar con intención.
Hay batallas que se ganan en silencio.
No todo combate es contra el mundo.
Algunos son contigo mismo.
Con el cansancio que no dijiste.
Con las dudas que aprendiste a callar.
Con las versiones tuyas que ya no podían seguir.
Aquí no hay celebración.
Hay respeto.
Respeto por no haberte rendido cuando nadie te estaba mirando.
Arrodillarse no siempre es rendirse.
A veces es tomar aire.
A veces es decidir, en silencio, que vas a seguir… aunque duela.
Este inicio no te pide fuerza ruidosa.
Te pide disciplina.
Te pide enfoque.
Te pide lealtad a lo que estás construyendo.
Levántate cuando sea el momento.
Lo que viene no necesita explicación.
Necesita disciplina, estrategia, Constancia y sabiduría.
Edúcate, guarda silencio, no seas reactivo y actúa en consecuencia a tu estrategia.
“Mientras tú tengas algo en mi contra y se lo digas al mundo entero, menos a mi, tú no me odias, tú me temes y me respetas.
Póngame en una habitación con todos los que hablan mal de mi y verán cómo se vuelven blandos e inclusive amistosos.
No es lo mismo hablar mal del Diablo detrás de él, que tenerlo enfrente y mirarlo a los ojos”.
3 VICTORIAS.
No necesitas motivación, necesitas 3 victorias diarias.
El día no se gana con discursos, se gana con actos pequeños y constantes.
1..
Una victoria física.
Mover el cuerpo es recordarle a la mente quién manda.
Caminar, entrenar, sudar un poco.
El cuerpo también piensa.
2..
Una victoria mental.
Leer una página, escribir una idea, aprender algo nuevo.
La mente o se cultiva o se oxida, no hay punto medio.
3..
Una victoria espiritual.
Silencio, reflexión, oración o meditación.
Aquí no se busca fe ciega, se busca dirección.
No intentes conquistar la semana.
Conquista hoy.
Los estoicos no hablaban de equilibrio.
Hablaban de disciplina.
Tres victorias.
Todos los días.
“Primero dite a ti mismo qué quieres ser; después haz lo que tengas que hacer”.
Epicteto.
OBSERVA.
No te sientas ofendido:
Si alguien te quiere herir, observa el dolor que oculta.
Si alguien te quiere mentir, observa el vacío que oculta.
Si alguien te quiere traicionar, observa la soledad que carga.
Si alguien se burla de ti, observa los traumas que encierra.
Si alguien te menosprecia, observa cuan grande es su miseria.
Si alguien te envidia, observa su pobreza material, espiritual y su frustración interna por no tener ni la fuerza, ni la disciplina, ni la inteligencia para hacer una vida propia.
No te sientas ofendido nunca por lo que los demás dicen de ti, simplemente están contando su propia historia de dolor, frustración y de fracaso.
“Nadie te puede hacer enojar, a no ser que tú le des el poder para hacerlo.
Así es como tú eliges permanecer en silencio para observar y no simplemente reaccionar.
Mientras sigas culpando a los demás, seguirás siendo su esclavo..
La decisión es tuya. ¡Te reto!”.
Psicoterapia Práctica.
Manuel David Martínez.
Consultas Previa Cita.
229-7799859.