DAVID MANUEL MARTÍNEZ PÉREZ
Psicoterapeuta Clínico
EL SÍNDROME DE LA RATA
“PERCIBIENDO EL OTRO LADO DE LA REALIDAD”
CUANDO EL DINERO TE VUELVE TONTO
Hay una lección brutal sobre la psicología del dinero que la mayoría ignoramos:
Cuando los tontos se enriquecen, lo primero que hacen es alejarse de gente valiosa y rodearse de aduladores.
Déjame contarte una historia antigua.
Un día, en un palacio, una rata se coló en la cámara real y se tragó el diamante más valioso del rey.
El rey, furioso y desesperado, contrató a un cazador experto para encontrarla y recuperar la joya.
Cuando el cazador llegó al lugar donde vivían las ratas, se encontró con una escena caótica.
Había más de cien ratas juntas, amontonadas, jugando y moviéndose como un solo cuerpo.
Eran una comunidad.
Pero había una… una sola rata que estaba apartada.
Estaba sentada sola en una esquina fría, lejos del grupo, con una actitud diferente, casi tiesa.
El cazador no lo dudó ni un segundo.
Ignoró a la multitud, fue directo hacia la solitaria y la atrapó.
Y efectivamente, esa era la rata que tenía el diamante.
El rey, totalmente sorprendido por la rapidez, le preguntó: — "¿Cómo supiste tan rápido que era esa, entre cientos de ratas iguales?"
El cazador respondió con una calma absoluta: — "Es muy simple, Majestad.
Cuando los tontos se enriquecen, dejan de mezclarse con los demás".
LA REFLEXIÓN INCÓMODA
Ahora quiero que te mires en el espejo y seas honesto.
¿Tienes el síndrome de la rata?
¿Te alejaste de tu gente cuando te fue un poco mejor en la vida?
¿Dejaste de contestar las llamadas de tus viejos amigos cuando empezaste a facturar más?
¿De repente te sentiste "demasiado importante" para volver a tu barrio?
Si la respuesta es sí... tengo malas noticias:
Eres la rata.
El diamante te cayó mal.
Porque la verdadera riqueza no te separa de tu origen; te da las herramientas para honrarlo.
Los sabios prosperan y siguen siendo humildes, accesibles y generosos.
Los tontos consiguen un poco de éxito y se creen de una especie superior.
Se vuelven arrogantes.
Se desconectan.
Y ahí quedan… con dinero en el bolsillo, pero absolutamente vacíos por dentro.
Si el dinero te cambió para alejarte de los tuyos, no te hizo rico.
Te hizo pobre de espíritu.
Te hizo tonto.
Y lo peor de todo es que todos pueden verlo… Menos tú.
“Cuando un tonto se enriquece, le brota su verdadera naturaleza.
El dinero no cambia a la gente, los encuera y los desenmascara”.
----------------------------------------------------------
SABIDURÍA
"Te estás volviendo viejo", me dijeron, "has dejado de ser tú, te estás volviendo amargado y solitario".
¡No!, respondí "No me estoy volviendo viejo, me estoy volviendo sabio.
He dejado de ser lo que a otros agrada para convertirme en lo que a mí me agrada ser, he dejado de buscar la aceptación de los demás para aceptarme a mí mismo...
No, no me estoy volviendo viejo.
Me estoy volviendo asertivo, selectivo de lugares, personas, costumbres e ideologías.
He dejado ir apegos, dolores innecesarios, personas tóxicas, almas enfermas y corazones podridos, no es por amargura, es simplemente por salud, paz, tranquilidad y sobre todo amor propio.
“El propósito de tu vida está ligado a tus heridas, así que lo que te pasó es lo correcto que te tenía que pasar para que evolucionaras y así tu alma cumplió su propósito.
Yendo a estas heridas, sanándolas, atravesando esos dolores es como podemos llegar a vivir nuestro propósito de vivir”.
----------------------------------------------------------
PARA ESTO ME ENTRENABA:
Cuando llegue la dificultad, no te quejes, no la dramatices.
No preguntes “¿por qué a mí?”
Di esto, en silencio si hace falta:
Para esto me entrenaba.
Para este cansancio.
Para esta traición.
Para este día donde nadie aplaude.
Para este momento incómodo que exige carácter y no excusas.
El estoico no ve la adversidad como castigo, la ve como examen.
Cada problema es una llamada a usar lo que ya forjaste en disciplina, carácter y dominio propio.
Si fuera fácil, cualquiera estaría aquí.
Si duele, es porque está pidiendo grandeza.
No entrenaste para cuando todo saliera bien.
Entrenaste para no romperte cuando todo se complica.
Respira.
Endurece el ánimo.
Y repite, sin drama ni teatro:
Para esto me entrenaba.
Nota:
Esta frase no solo se usa para soportar golpes.
También sirve para perseguir metas.
Cada obstáculo en el camino no es una señal para detenerte, es parte del proceso que elegiste cuando decidiste crecer.
Las metas no se logran evitando dificultades, se alcanzan atravesándolas.
¿Que debe decir uno en cada dificultad? para esto me entrenaba. Epicteto
----------------------------------------------------------