Texto y fotos Cony Herrera López/NOTIVER
Con el objetivo de proteger la memoria de la cantante mexicana de origen costarricense, la escritora María Cortina escribió los libros ´Chavela Vargas entre García Lorca y Pedro Páramo´ y ´Chavela Vargas.
La palabra que canta´, bajo el sello de la editorial La Pereza.

En la librería Mar Adentro, se presentaron estos títulos participando la autora de los mismos y la periodista Blanche Petrich.
“Tuve una relación muy cercana con Chavela; frente a mí y frente a ella tenía el compromiso de proteger su memoria, de dignificarla, de impedir que, pues ya sabes como son los periodistas de espectáculos que luego decían que Chavela la lesbiana, Chavela la desmadrosa, pero eso no era lo importante”...
Comenta María Cortina durante la entrevista con NOTIVER.
¿Por qué dos libros?
“Como fui columnista, desde que conocí a Chavela en Madrid, y después, de vez en cuando salía al tema en estas publicaciones.
Entonces decidí hacer como una curaduría de esas columnas que hablaban sobre ella, las actualicé y las junté.
Me di cuenta que siempre hay la muerte, la vida, es Chavela hablando con los muertos, con este imaginario suyo, sus fantasías; era una gran admiradora de la poesía de Lorca y a veces llegaba y me decía que estaba desveladísima, porque se la había pasado cantando con Federico García Lorca; por eso llamé así el libro, y porque los muertos están vivos, como en Pedro Páramo”, detalla la escritora.
Y el otro título que fue posterior, continúa la autora...
“Hice un libro con las frases que el mundo conoce de Chavela, pero poniéndoles el contexto, el por qué las decía y frente a qué público, si no, no tenía chiste”.
A estas publicaciones, le antecede ´Las verdades de Chavela´, el cual escribieron juntas María y la cantante, quien decía que su último deseo era escribir un libro.

Chavela tuvo una estrecha relación con Veracruz, afirma nuestra entrevistada...
“Tenía una casita en Playa Zapote, era una playa de pescadores y sus mujeres eran las que jalaban las redes y ayudaban con esas labores, querían mucho a Chavela, la iban a visitar.
Ella vivió muy feliz en esa playa y quería mucho a Veracruz, incluso en algún momento a lo mejor hasta pensó quedarse a vivir aquí”.
¿Vendrá una siguiente publicación de Chavela?,
“No lo sé, podría ser.
A veces pienso, ¿qué me falta decir sobre Chavela?,
pero también cuando, por ejemplo, releo algunas crónicas, en muchas de éstas digo, sigue la mata dando, y a lo mejor sigue dando también a través de mi escritura.
Pero será ella la que lo diga”, concluyó.
María Cortina empezó como periodista en la revista Proceso y se especializó en temas internacionales, dio cobertura en los conflictos armados en América Central, en particular en El Salvador, de esta experiencia la UV editó su libro; posteriormente fue trasladada a Colombia como corresponsal de medios internacionales y de la agencia Notimex; también fue corresponsal en Líbano y en 1999 fue nombrada consejera de prensa de la Embajada de México en Madrid, fue ahí donde conoció a Chavela Vargas y casi de inmediato entablaron una amistad, hasta el fallecimiento de la cantante.
Desde hace dos décadas se dedica a la defensa de los derechos humanos.
Blanche Petrich inició su recorrido en el periodismo mexicano a mediados de la década de los años 70.

Fue redactora de la sección internacional en el periódico El Día (1975-1977), redactando noticias sobre la guerra en el sureste asiático, la independización de las naciones en África, la dictadura franquista en España y los golpes de estado en América del Sur; en 1977 fue parte del equipo que fundó Unomásuno, asignada a la sección diplomática e internacional, a partir de su cobertura de los hechos que marcaron el inicio de la Guerra Civil en El Salvador en 1981; posteriormente ya en La Jornada, en 1984, le dio seguimiento a los conflictos en Centroamérica y El Caribe; en dicho medio se desempeña hasta la fecha como reportera de asuntos especiales.
Blanche ha redactado y documentando acerca de los procesos de resistencia y transformación de los pueblos indios de México desde la Sierra Tarahumara hasta la península de Yucatán; de igual modo ha realizado coberturas en diversas partes.
En las tres últimas décadas, ha escrito acerca de las luchas de los pueblos por su soberanía y sus derechos; participó en la actividad docente de la Escuela de Periodismo Carlos Septién; ha sido catedrática de varias generaciones de periodistas en México.
En los últimos 10 años estuvo cerca de Chavela, logrando una amistad basada en un sentimiento de solidaridad mutua.