Dieciséis años no son solo una cifra, son el testimonio de dos vidas que decidieron entrelazarse para no soltarse jamás.
Hoy celebran sus Bodas de Hiedra, símbolo de un amor que, lejos de marchitarse, se fortalece con el tiempo, trepando cada muro y floreciendo en cada rincón de su historia compartida.
Que la fidelidad y la complicidad sigan siendo el suelo firme donde crezcan sus sueños, y que este aniversario sea solo una estación más en un viaje eterno lleno de luz.
¡Felicidades por estos 16 años de amor inquebrantable!
Por Yolanda De Luna/NOTIVER