*Hay que empezar a administrar
Por Noemí Valdez
Reportera de Notiver
A partir de esta semana inicia la llamada "cuesta de enero", un fenómeno que afecta las finanzas de los hogares debido al gasto excesivo realizado durante las festividades decembrinas.
Este periodo se caracteriza por una presión financiera acumulada que, sumada al alza generalizada de precios por la inflación, obliga a las familias a realizar ajustes drásticos en su consumo para recuperar el equilibrio durante el primer trimestre del año.

Ante este panorama, el analista en temas financieros Armando Ocampo Herrera destacó que el primer paso fundamental para sobrevivir a esta etapa es la creación de un plan estructurado de acción.
De acuerdo con el especialista, la improvisación es el principal enemigo del ahorro, por lo que es necesario establecer una hoja de ruta que permita enfrentar los compromisos económicos de manera organizada y evitar un sobreendeudamiento mayor.
Una de las recomendaciones centrales de Ocampo Herrera consiste en elaborar una lista detallada que transparente tanto los ingresos como los gastos actuales.

Este ejercicio permite a los usuarios identificar con precisión en qué se está utilizando cada peso, facilitando así la tarea de priorizar los pagos esenciales sobre aquellos que no son estrictamente necesarios para la subsistencia o el bienestar básico.
Dentro de este análisis, el experto sugiere realizar una revisión profunda de los gastos prescindibles, poniendo especial énfasis en la identificación de los denominados “gastos hormiga”.
Estos pequeños desembolsos cotidianos, que a menudo pasan desapercibidos, representan una fuga constante de capital que, al sumarse mensualmente, impactan significativamente la capacidad de pago y ahorro del ciudadano.
En cuanto a la gestión de compromisos financieros previos, el analista enfatiza que priorizar el pago de deudas pendientes es fundamental para aliviar la carga económica.
Una estrategia efectiva en este sentido es acercarse a los acreedores para negociar plazos y tasas de interés, buscando condiciones que permitan cumplir con las obligaciones financieras sin asfixiar el presupuesto familiar destinado a las necesidades básicas.
Finalmente, el analista reiteró que la educación financiera y la disciplina en el gasto son las herramientas más eficaces para mitigar los efectos negativos de la pos-temporada festiva.
Mantener un control preventivo y ser cauteloso con las promociones o créditos fáciles será determinante para que las familias logren transitar este inicio de año con una estabilidad financiera mucho más sólida.

