* A comparecer los diputados
Por Noemí Valdez
Reportera de Notiver
Este miércoles, la titular de la Fiscalía General del Estado de Veracruz, Lisbeth Aurelia Jiménez Aguirre comparecerá ante el Congreso local en un escenario marcado por la crítica.
La gestión de “Yeya” llega marcada por el reciente caso de Rafael León Segovia, conocido como "Lafita", reportero de nota roja en Coatzacoalcos cuya detención el pasado 24 de diciembre de 2025 bajo cargos de terrorismo despertó la condena de organismos internacionales.

Al periodista se le detuvo inicialmente bajo acusaciones de terrorismo, encubrimiento y delitos contra las instituciones de seguridad pública, ligando su labor informativa a los hechos delictivos que cubría, a menudo llegando antes que las autoridades a las escenas del crimen.
Aunque el cargo de terrorismo fue descartado a finales de diciembre por ser considerado "descabellado" por organizaciones como Artículo 19, el reportero continúa su proceso bajo arraigo domiciliario, en lo que defensores de derechos humanos califican como un peligroso precedente de criminalización de la labor periodística y una represalia por exponer abusos de funcionarios.
Cabe mencionar que de acuerdo con el estudio denominado Índice Estatal de Desempeño de Procuradurías y Fiscalías realizado por la organización Impunidad Cero, actualizado al 2024, la Fiscalía de Veracruz es de las peores calificadas en todo el territorio mexicano.

El organismo aparece con una evaluación de apenas 36.2 puntos sobre una escala de 100, una cifra que comparte con las fiscalías de Morelos y Puebla, situándose en el sótano de un ranking donde solo cinco estados —Sonora, Guanajuato, Chihuahua, Yucatán y Nuevo León— lograron alcanzar calificaciones aprobatorias.
El Índice de desempeño, que se basa en ocho indicadores distribuidos en los rubros de estructura, operación y resultados, señala a la procuración de justicia como el verdadero cuello de botella del combate a la impunidad en México.
Mientras Nuevo León lidera la tabla nacional con 68.6 puntos, seguido de cerca por Yucatán y Chihuahua, Veracruz se estanca entre los últimos lugares, superando apenas por décimas a Morelos y Puebla.

Esta edición del reporte destaca que el rezago veracruzano es crónico, formando parte del grupo de instituciones que no logran salir de los indicadores críticos de efectividad.


