* PRI denuncia coacción a sus alcaldes
* Esteban lo niega y pide pruebas
Por Noemí Valdez
Reportera de Notiver
Un intercambio de declaraciones se desató entre la dirigencia estatal del PRI y el Congreso del Estado, luego de que el líder priista, Adolfo Ramírez Arana, denunciara una campaña de "extorsión política" para obligar a presidentes municipales de oposición a sumarse a las filas de Morena.
Este lunes el dirigente del tricolor sostuvo que diversos alcaldes han reportado amenazas relacionadas con la revisión de sus cuentas públicas y el condicionamiento de obra pública.
De lo anterior señaló directamente al presidente de la Junta de Coordinación Política (JUCOPO), Esteban Bautista Hernández, de quien dijo utiliza su posición para presionar a quienes no militan en el partido en el poder.
"Quien llega a gestionar al Congreso y no es de Morena, le condicionan el apoyo a cambio de cambiarse de partido. El presidente de la JUCOPO debería ver por sus legisladores, que mucho quedan a deber", afirmó el dirigente.
En respuesta, el diputado Esteban Bautista calificó de "mentiroso" al dirigente priista y rechazó tajantemente cualquier tipo de coacción. El legislador morenista aseguró que las incorporaciones de alcaldes a la "Cuarta Transformación" son decisiones personales y voluntarias.
Bautista Hernández dijo que le daba un un plazo de 72 horas para que el PRI presente pruebas y nombres de los supuestos presionados.
"Si alguien ha entendido la pluralidad, ese soy yo. Le doy un plazo de 72 horas; que dé nombres”.
Tras el ultimátum, Adolfo Ramírez Arana rechazó lo que consideró un intento de intimidación, señalando que un legislador no tiene atribuciones legales para fijar plazos a una dirigencia partidista.
"No es nadie para darme un plazo, que se ponga a leer sus facultades", reviró Arana, quien justificó el anonimato de los alcaldes por temor a represalias: "No exhibiremos a quienes han sido objeto de presiones porque sabemos cómo se las gastan; no los utilizaremos como trofeos políticos".
El dirigente del PRI acusó a la actual legislatura de tener un rezago histórico de iniciativas y de centrarse en "ocurrencias".