*Ana González, periodista española vino a presentarlo aquí
Por Luz María Rivera/NOTIVER
Ana González Pinto es periodista española experta en Comunicación e Igualdad, así se presenta, y ayer lunes en el antiguo Convento Betlemita de la ciudad de Veracruz, antes IVEC y hoy sede de la Secretaría de Cultura, presentó su libro “Querido miedo”, por el cual, asegura, vivió “una transformación” que le permitió, dejar de ser y sentirse víctima.
La autora, reconoce que se la confunde, a menudo no sólo aquí en México, sino en su natal España, con la doctora especialista en Psiquiatría Ana González Pinto, su homónima española, quien también tiene libros publicados sobre trastornos bipolares y otros temas de Salud.
La periodista lo toma con relativo desparpajo: “ella es mayor que yo…”; y asegura que su libro, el primero, decidió hacerlo a partir de “cartas” que empezó a escribir desde nuestro país, hace poco más de tres años.
Ana asegura que fue un “viaje” donde reconoció sus propios temores y decidió que a partir de ellos, podría formular un corpus de temas que nos son comunes a todos los seres humanos: el miedo que a veces nos paraliza; ese que no sólo a las mujeres sino a los hombres, los acomete en algún tramo de sus vidas: miedo al fracaso, miedo a no ser suficiente, miedo al fracaso, a la mentira, a la traición.
A partir de su experiencia personalísima, la periodista afirma que quiso compartir lo que significó enterarse de la “doble vida” que tenía su entonces esposo: tan impactante fue descubrirlo, que le produjo un episodio grave de anorexia alimentaria: la necesidad de recurrir a la ayuda especializada con la terapia, la hizo reflexionar que las mujeres, sobre todo, a veces creen que pueden “salir solas” de éstos y más problemas que se le presentan en sus vidas.

Y comprobó que no: que necesitó ayuda y a pesar de iniciar la terapia “enojada” pudo emerger de su duelo y analizar su situación.
A partir de ella, escribir fue más un acto de sobrevivencia y que actualmente, ya con el libro publicado al que no piensa añadir más cartas, aunque su Editorial dijo, se lo ha pedido, asegura que le ayudó a su “transformación”, y por eso fundó posteriormente su centro llamado “Mujer Fénix” desde el cual, actualmente, imparte “talleres” de ayuda a otras mujeres con las mismas o similares experiencias.
Aunque admite, dijo ayer durante la presentación, que ser “víctima” en España no es lo mismo que ser víctima en México.
Incluso habló de que aquí en el país, que lo ha recorrido en las últimas semanas presentando su libro, su “hijo hoja” porque tiene dos hijos más, ha encontrado otras experiencias “espirituales” y hasta “ayahuasca” ha ingerido, al tiempo que se ha acercado a la brujería, una que llamó “espiritualidad” que según, su país no tiene.
La autora dijo que su libro “no es triste” ni es únicamente “para mujeres”; y que lo presenta con la convicción de que sus cartas, donde prevalece el amor, principalmente el amor propio que deben buscar todas las mujeres que han sido violentadas o sufrido un desamor, tampoco es “de auto ayuda”, aunque sí, admite luego: ayuda y mucho cuando las lectoras se reconocen en el miedo y lo hacen “acompañante” de sus vidas, para crecer.
La autora estuvo acompañada por la Cónsul de Belice, doctora Sandra Vázquez quien ha sido su anfitriona en Veracruz, estado al que por primera vez visita; así como de un auditorio lleno no sólo de mujeres, sino de hombres y jóvenes.