*Y es que algunos se benefician
*Llama a invertir en salud y seguridad
Por Noemí Valdez
Reportera de Notiver
La Arquidiócesis de Xalapa lanzó un firme llamado a la sociedad y a las autoridades para despertar de la insensibilidad ante las crisis actuales, señalando que la fe debe traducirse en un compromiso activo por la justicia social.
A través de su comunicado dominical, subrayó que el reconocimiento de la dignidad humana obliga a buscar un desarrollo integral que no deje a nadie atrás, incidiendo directamente en los ámbitos social, económico y político para derribar los obstáculos que impiden la paz y el bien común.
En un mensaje hacia la desigualdad actual, la Iglesia calificó como injusto que el progreso económico beneficie únicamente a una élite privilegiada mientras la gran mayoría de la población permanece al margen del desarrollo.
“Es necesario despertar de la insensibilidad personal y de la indiferencia ante las grandes problemáticas que padecemos actualmente. No es justo el progreso que beneficia a unos cuantos elegidos y deja al margen del desarrollo a la gran mayoría de la población. No es justo que no se invierta lo necesario para que todos tengan acceso a la salud y a la seguridad”
Asimismo, denunció la falta de inversión necesaria para garantizar que todos los ciudadanos tengan acceso efectivo a derechos fundamentales como la salud y la seguridad, elementos básicos para una vida digna.
Finalmente, el comunicado exhorta a la formación de una conciencia colectiva que promueva una cultura y educación democrática, orientada a construir una sociedad libre y solidaria.
El mensaje concluye que el testimonio de vida de cada ciudadano debe ser un reflejo de verdad y caridad, trabajando activamente para que el bienestar sea una realidad para todos y no solo el beneficio de unos pocos.
“En un mundo herido por el pecado, el hombre redimido y hecho nueva creación en Cristo debe actuar de tal modo que su vida influya en su propio destino social, económico y político para derribar todos los obstáculos que impiden el bien común y la paz social.Cristo resucitado nos dice hoy que la vida digna es para todos y para siempre. La vida digna comienza en este mundo y se proyecta para siempre en la vida divina”.