* Mientras el Wichita vigila, buques mexicanos no zarpan a Cuba
* La nave de Estados Unidos permanece vigilante frente a la Fortaleza de San Juan de Ulúa
Por Rodrigo Barranco Déctor/NOTIVER
El buque de combate litoral USS Wichita (LCS‑13), perteneciente a la Armada de Estados Unidos, cumplió ya cinco días atracado en el puerto de Veracruz, luego de arribar el pasado sábado para realizar una visita de reabastecimiento logístico autorizada por la Secretaría de Marina (Semar).
No se ha informado la fecha de su salida, lo que ha generado expectación entre habitantes y visitantes que observan la embarcación desde la Macroplaza del malecón, justo junto a la Fortaleza de San Juan de Ulúa.

Mientras esto pasa, ningún nuevo buque mexicano ha zarpado del Puerto para llevar ayuda humanitaria a la Isla de Cuba, pese a que faltan mil 500 toneladas de víveres por llevar, según lo anunciado por el gobierno federal.
Incluso, el Buque Tabasco está atracado con una de sus patrullas cerca del Muelle de la “T”, pero sólo vigilante, pareciera que está resguardando la embarcación extranjera.
El ARM Papaloapan fue cargado el 19 de febrero con productos de Diconsa. La carga incluyó frijol, arroz, azúcar, aceite, atún, sardina, café, pastas, jabón y artículos de limpieza.
Permaneció cinco días en el muelle completando insumos esenciales. Zarpó el 24 de febrero rumbo a Cuba con alimentos, medicamentos y equipo médico.
El Huasteco salió del puerto el 24 de febrero junto con el Papaloapan, llevando 92 toneladas de frijol y 23 toneladas de alimentos varios. No hay evidencia de que haya regresado para una nueva carga.
El Isla Holbox participó en el envío del 8 de febrero, pero no hay reportes de que esté nuevamente en Veracruz cargando.
El único buque con actividad de carga confirmada recientemente es el ARM Papaloapan.
Desde la llegada del Wichita no hay reporte de movimientos a la isla caribeña de parte de naves mexicanas en este puerto jarocho.

El USS Wichita, de la clase Freedom, es una embarcación diseñada para operaciones en zonas costeras, interdicción marítima y combate al narcotráfico.
Especialistas en seguridad consultados por medios locales señalan que el buque cuenta con armamento y tecnología de alta precisión, entre ellos un cañón naval para neutralizar embarcaciones rápidas, misiles antiaéreos, torpedos MK‑50 y sistemas avanzados de vigilancia.
Esta es la segunda visita del Wichita a Veracruz en menos de tres meses. Su escala previa ocurrió el 14 de diciembre de 2025, cuando permaneció únicamente un par de días antes de continuar operaciones en el Golfo de México.
En esta ocasión, sin embargo, la estancia se ha prolongado más de lo habitual.
La embarcación se mantiene atracada frente a la torre de Petróleos Mexicanos y a un costado de la plaza Heroísmo Veracruzano, en una zona visible desde el malecón.
Su presencia coincide con un periodo de alta actividad naval en el país: desde el inicio del actual gobierno federal y hasta el 3 de marzo de 2026, la Semar ha autorizado 36 visitas de buques de guerra extranjeros, de los cuales 29 pertenecen a la Armada de Estados Unidos.
Hasta el momento, ni la Semar ni autoridades portuarias han precisado cuándo zarpará el USS Wichita, aunque la programación oficial indica que continuará en aguas veracruzanas mientras concluye su escala técnica.
