*Especialistas advierten peligro
*Veracruz en la mira de PEMEX
Por Noemí Valdez
Reportera de Notiver
La técnica del fracking o fracturamiento hidráulico ha vuelto al centro del debate nacional tras el anuncio de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre su implementación para alcanzar la soberanía energética.
El Gobierno Federal busca ahora explotar los yacimientos no convencionales para reducir la dependencia del gas natural importado de Estados Unidos, el cual constituye actualmente el 75% del consumo en México.
Sin embargo, desde las regiones afectadas en Veracruz, las organizaciones civiles mantienen una postura de alerta y rechazo.
Emilio Rodríguez Almazán, integrante de la Asamblea Veracruzana de Iniciativas y Defensa Ambiental (Lavida), advirtió que el fracking no es una práctica nueva en la entidad, sino que se ha aplicado durante décadas en zonas como la Huasteca y el Totonacapan con efectos negativos ya documentados.
Para los ambientalistas locales, la promesa de tecnologías menos lesivas resulta cuestionable frente a la evidencia histórica de daños ineludibles en la calidad del aire, el acceso al agua y la salud de las comunidades que habitan los territorios de extracción.
La Presidenta Claudia Sheibaum dijo que el plan se ejecutará bajo un esquema de contratos mixtos con Pemex, rechazando concesiones a privados y priorizando el uso de nuevas tecnologías que permitan reciclar el agua y minimizar el uso de químicos potentes.
El conflicto de visiones plantea un desafío estructural para el cierre del sexenio, que se ha fijado la meta de incrementar la producción de gas natural de 2,300 a 5,800 millones de pies cúbicos diarios.
Mientras el Gobierno Federal argumenta que la soberanía energética es indispensable para la base de generación eléctrica y la estabilidad de Pemex, los defensores del territorio sostienen que la verdadera soberanía no puede existir sin proteger los recursos hídricos y alimentarios.
Ante esta tensión, la administración presentará un comité de expertos para evaluar la hoja de ruta técnica, mientras los ejidos y organizaciones veracruzanas refuerzan su resistencia ante lo que consideran una amenaza persistente para su entorno natural.
Alianza Contra el Fracking, Engenera y Fundar identificaron que en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2026, Pemex incluye proyectos donde se requiere fracking, como el Proyecto Aceite Terciario del Golfo, ubicado en Puebla y Veracruz, el cual tiene autorizados 4 mil 16 millones de pesos; Burgos, ubicada en Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila, cuenta con un monto autorizado de 4 mil 722 millones.
El Proyecto Tamaulipas Constituciones, ubicado en Tamaulipas, Veracruz y San Luis Potosí, tiene destinados 206 millones 469 mil pesos; el Proyecto Integral Veracruz, ubicado en el estado del mismo nombre, con 6 mil 744 millones de pesos.
También se encuentra el Área Contractual 2 Tampico Misantla, con mil 23 millones.