* Recrimina la Iglesia discursos oficiales
*Niegan o rechazan los problemas sociales urgentes
Por Noemí Valdez
Reportera de Notiver
“Hoy sigue vigente la llamada al cambio interior para que unidos como sociedad se pueda revertir pronto el crecimiento económico insuficiente, la falta permanente de seguridad, el debilitamiento institucional y una narrativa oficial que niega o rechaza los problemas sociales urgentes”.
Así lo denunció la Arquidiócesis de Xalapa en su comunicado dominical donde criticó el discurso official.
En su comunicado, la Iglesia señaló una desconexión entre el discurso de las autoridades y las carencias que enfrenta la población.
De acuerdo al documento, existe una tendencia en la narrativa pública a minimizar o ignorar problemáticas críticas, lo que impide la creación de soluciones conjuntas y el fortalecimiento de las instituciones democráticas y de justicia.
El texto subraya que México y Veracruz atraviesan una realidad marcada por la división y la “oscuridad de la injusticia”.
La Iglesia sostiene que la transformación social no vendrá únicamente de políticas públicas, sino de un compromiso ciudadano por abandonar la indiferencia ante el sufrimiento ajeno, el cual consideran un motor de la degradación social que se vive actualmente en diversas regiones del estado.
Asimismo, se hizo un llamado urgente a una "conversión social", pidiendo a los creyentes y a la sociedad civil no habituarse a la violencia ni a la falta de crecimiento.
La Arquidiócesis enfatizó que la compasión debe dejar de ser un concepto abstracto para convertirse en una dinámica de vida que presione hacia cambios reales en la calidad de vida de los habitantes, especialmente de los más vulnerables.
“Es la hora de la conversión. Hay que abrirse al reino de Dios porque éste es el horizonte de la misión para la transformación social de las desigualdades. No quedarse en las tinieblas, sino caminar en la luz. Dentro de la Iglesia hay una gran luz. Es Jesús. Él nos da a conocer al verdadero Dios. Su luz debe brillar antes que cualquier otra luz porque si la luz de Jesucristo se apaga, el cristiano se convierte en ciego que guía a otro ciego".
Finalmente, el comunicado firmado el padre Juan Beristain de los Santos recalca que la esperanza cristiana debe traducirse en un esfuerzo activo por revertir el deterioro institucional.