*Pero… no se castiga la corrupción
Por Noemí Valdez
Reportera de Notiver
El Congreso del Estado de Veracruz aprobó con una mayoría de 39 votos a favor y ocho en contra una reforma profunda a la Ley de la Universidad Popular Autónoma de Veracruz, con la cual cede el control financiero de la institución a la Secretaría de Finanzas y Planeación (SEFIPLAN).
A partir de ahora, la recaudación de todos los ingresos universitarios se realizará exclusivamente mediante los mecanismos electrónicos de la Oficina Virtual de Hacienda, eliminando esquemas previos de manejo de recursos.

Bajo este nuevo marco legal, el rector queda obligado a presentar anualmente un proyecto de presupuesto ante la Junta de Gobierno, ajustándose a los indicadores de gestión y desempeño que dicte la administración estatal.
Además, la reforma otorga a los bienes y recursos de la universidad el estatus de dominio público, lo que garantiza que el patrimonio de la institución sea inalienable e inembargable, protegiéndolo de cualquier gravamen o intento de embargo.
Diputados de oposición señalaron que lo importante es aclarar los presuntos hechos de corrupción al interior de la UPAV.
Durante la discusión en tribuna, los legisladores de Morena y el Partido del Trabajo defendieron la iniciativa enviada por la gobernadora Rocío Nahle, argumentando que la medida fortalece la estructura financiera y ordena el gasto sin intervenir en la vida académica.
En tanto, Movimiento Ciudadano, el PAN y el grupo Veracruz Nos Une, manifestaron su escepticismo al asegurar que la reforma no garantiza el castigo a responsables de desvíos pasados ni resuelve los adeudos pendientes con los docentes que se arrastran desde abril del año anterior.
Finalmente, el decreto establece plazos de hasta 90 días para que la universidad adecue su normativa interna y 60 días para que la Secretaría de Finanzas emita las reglas de control presupuestal.
Este proceso incluirá una conciliación de los recursos recaudados anteriormente para integrarlos formalmente al patrimonio universitario, marcando el inicio de una etapa de estricta supervisión gubernamental sobre las finanzas de la UPAV.
