*Boyas oceanográficas, estaciones meteorológicas y mareógrafos
Por Noemí Valdez
Reportera de Notiver
Tras el derrame de hidrocarburo detectado el pasado 2 de marzo, la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti) anunció la creación del Observatorio Permanente del Golfo de México.

Este nuevo organismo, impulsado por el Grupo Interinstitucional del gobierno federal, surge con la misión de monitorear de forma continua el cambio climático, la biodiversidad y los riesgos ambientales en el litoral afectado de Veracruz y Tabasco buscando transformar la gestión de crisis en una vigilancia científica constante.
De acuerdo al anuncio, el funcionamiento de este Observatorio se basa en un modelo integral de vanguardia que entrelaza la infraestructura física con la digital.
Mediante el despliegue de boyas oceanográficas, estaciones meteorológicas y mareógrafos, sumado al uso de tecnología satelital y modelos predictivos, el sistema generará información técnica en tiempo real.
Este proyecto contará con el respaldo académico de instituciones de prestigio como la UNAM, la Universidad Veracruzana y el CICESE, con el fin de que las futuras políticas públicas del país estén estrictamente fundamentadas en evidencia científica.
Los ejes estratégicos del proyecto se centran en cuatro pilares fundamentales: la observación climática, la gestión de recursos para la biodiversidad, la seguridad industrial y el fomento de la ciencia ciudadana.
Este último punto busca integrar activamente a estudiantes y comunidades locales en la recolección de datos, convirtiéndolos en piezas clave para la vigilancia ambiental de sus propias regiones.
Mientras tanto, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) supervisa la limpieza de las playas y la disposición final de los residuos en puntos de acopio coordinados con Pemex.
En cuanto al avance operativo, el último reporte de las autoridades confirma la recolección de 894 toneladas de contaminante tras un mes de labores.
El despliegue logístico incluye el uso de 25 buques, 9 aeronaves y tecnología especializada como drones y submarinos.
Actualmente, más de 3 mil elementos trabajan a lo largo de 630 kilómetros de costa, instalando kilómetros de barreras de contención y extendiendo la vigilancia hasta Tamaulipas y zonas estratégicas como el fondeadero de Coatzacoalcos para prevenir cualquier vertimiento adicional.
