* Tras acudir al sepelio en Poza Rica
Por Noemí Valdez/Reportera de Notiver
En redes sociales, familiaries reportaron la desaparición de dos mujeres identificadas como Wendy Arantxa Portilla Ramos y Karime Monserrat Murrieta Reséndiz, ambas de 23 años de edad.
Los hechos ocurrieron el pasado sábado, luego de que las jóvenes acudieran al sepelio del periodista de nota roja Carlos Leonardo Ramírez Castro, quien fue víctima de un homicidio el pasado jueves 8 de enero.

El caso de Wendy Arantxa Portilla Ramos ha sido oficialmente reconocido por el Protocolo Alba Veracruz, que ya activó su ficha de búsqueda.
De acuerdo con los testimonios de sus familiares, la joven perdió comunicación total durante la noche del sábado tras permanecer en el lugar del funeral, donde presuntamente se encontraría con un grupo de amigos.
Wendy, quien es originaria de Poza Rica, es descrita como una mujer de 1.60 metros de estatura, tez blanca, complexión delgada y cabello lacio teñido de color borgoña.


Entre sus señas particulares más destacables se encuentran múltiples tatuajes: un dragón en tinta negra en el antebrazo derecho, una mariposa y una calavera en el hombro derecho, flores en el brazo izquierdo, un puñal con flores, la letra H en el costado derecho y letras en inglés en el dorso de las manos.
La última ubicación registrada de su desaparición fue en la carretera Poza Rica-Cazones.
De manera simultánea, se reportó la desaparición de Karime Monserrat Murrieta Reséndiz.
Según la información difundida por su hermana, testigos señalaron que Karime se encontraba acompañada de Wendy Arantxa, quien era la novia del periodista fallecido, al momento de perderse su rastro.
Karime fue vista por última vez cerca de las 18:00 horas en el panteón ubicado rumbo a la 47, vistiendo una blusa de manga larga color negra.
Ella tiene el cabello negro con fleco, ojos café oscuro, tez clara y una estatura de 1.70 metros.
La semana anterior la Fiscalía General del Estado (FGE) informó que no se descarta ninguna línea de investigación en relación al móvil del crimen del periodista Carlos Leonardo Ramírez Castro, ocurrido en Poza Rica, la pugna entre dos grupos del crimen organizado sería la línea más sólida.

