* Les impusieron hasta la talla, sin importar si les queda o no
* Rasuraron el bono con una filipina y zapatos de mala calidad
Por Manuel Hernández
Reportero de Notiver
La Gobernadora Rocío Nahle hizo alarde con el cumplimiento de entrega de uniformes del IMSS Bienestar a personal del sector salud y se prendió la mecha.
Los afectados salieron a manifestarse a partir de comentarios en la publicación que hizo la mandataria, "cumplimos con la entrega de uniformes al personal de salud, gracias al esfuerzo, profesionalismo y dedicación de cada trabajador y trabajadora, se garantiza que los veracruzanos reciben atención adecuada", mencionó entre otras cosas en las redes sociales del Gobierno.

La publicación que hasta anoche no había sido cancelada ni tampoco la apertura de comentarios, documentó la serie de quejas no solamente por la mala calidad de los uniformes, que consistió en una filipina y unos zapatos, sin el pantalón, sino además las carencias que todavía tiene el sector salud.
Los reclamos fueron hechos de acuerdo a los datos que se proporcionaban, en evidencia por personal que pertenece a la institución.


El caso se dio a conocer en Notiver el pasado 10 de febrero con el titular "Filipina Gate", en donde se exponía la inconformidad que terminó por trascender de manera masiva este martes.
Lo que se denunciaba eran quejas del Hospital General de este Puerto, no obstante es en todo el estado, se denuncia incluso el problema de las tallas, no les preguntaron la actualización incluso a los que sí llegaron a obtener la filipina, que no fue para todos.
Denuncian que antes les daban el dinero, es decir para que ellos mismos se hicieran del uniforme y eran más de cinco mil pesos para un año de uniforme decente, no obstante ahora lo dieron en especie, sólo a unos cuantos y marca patito.
Los comentarios fueron diversos durante todo el día, "cumplió dónde? porque a Veracruz puerto no han llegado, una filipina y un par de zapatos que no equivalen los 5 mil 500 que nos daban en 2024 hacia atrás, sin mencionar que te quieren imponer la talla sin importar si te queda o no".
A la par, algunos destacaron que no se trataba de un logro, sino de una prestación contractual por lo que tampoco había que presumirla.

