*Denuncian acoso, falta de infraestructura, malos tratos
Por Noemí Valdez
Reportera de Notiver
Integrantes de la Dirección de Actividades Artísticas (DAA) de la Secretaría de Educación de Veracruz bajo la dirección de Ángel Alberto Borjas Solorza, difundieron un pronunciamiento para denunciar una crisis operativa y laboral.
Los quejosos aseguraron está en riesgo una de las áreas culturales más estratégicas del sistema educativo estatal, ante la falta de conducción institucional y la omisión reiterada de instancias superiores.

De acuerdo con el documento, la dirección opera actualmente sin un plan de trabajo institucional, a más de un año de iniciada la actual administración.
“No existen objetivos claros, metas culturales ni estrategias de producción y difusión que orienten el trabajo de la Dirección.”
Ante esta ausencia de planeación, la operación cotidiana descansa, en gran medida, en el esfuerzo individual de artistas y personal administrativo, quienes han asumido cargas de trabajo desproporcionadas y sin propósito, derivadas de la falta de conducción y de una gestión articulada” denunciaron.
El pronunciamiento señala una desconexión profunda entre las decisiones administrativas y la naturaleza del trabajo artístico.
Además apuntaron que no cuentan ni con infraestructura básica, salas de ensayo, espacios de producción o condiciones para la creación colectiva, pues les imponen esquemas propios del trabajo burocrático tradicional.
“Estas prácticas, son incompatibles con procesos artísticos que requieren ensayo continuo, movilidad y planeación de largo plazo, lo que evidencia una falta de perfil y experiencia en gestión cultural en los niveles directivos.”
Lejos de fortalecer la producción cultural, las medidas adoptadas han generado desorganización y tiempos muertos que impactan directamente el quehacer artístico.
En la práctica, señalan, la Dirección cumple horarios sin poder producir contenidos y se programan presentaciones sin brindar condiciones mínimas de preparación”.
Debido a lo anterior, han tenido la necesidad de suspender conciertos y actividades, ya que a los artistas no se les permite ensayar para garantizar presentaciones de calidad.
Insistieron en que no hay equipos de cómputo, escritorios ni espacios adecuados para el desempeño profesional o la preparación artística, por lo que muchas jornadas transcurren de pie o sentados en el piso, en condiciones impropias para cualquier institución pública.
