*Chapopote mató a siete tortugas, dos delfines y dos manatís * Organizaciones denuncian opacidad
Por Noemí Valdez
Reportera de Notiver
Activistas alertaron que existen cifras alarmantes que confirman la magnitud de la catástrofe ambiental tras el derrame de crudo en playas de Veracruz y Tabasco.
Hasta el momento, se ha documentado la muerte o afectación por hidrocarburos de al menos siete tortugas marinas de especies en peligro de extinción —como la laúd, verde, caguama, carey y lora—, además de dos delfines, dos manatíes y un pelícano.

Estos hallazgos ocurren en un momento crítico, a escasas semanas de que inicie la temporada de anidación, y se suman a la contaminación de manglares en la Laguna del Ostión, hábitat esencial del cangrejo azul y el cangrejo peludo.

La mancha de chapopote continúa su avance implacable y ya se extiende a lo largo de 630 kilómetros de litoral, alcanzando desde la laguna de Tamiahua, en el norte de Veracruz, hasta Paraíso, Tabasco.
Esta extensión cubre prácticamente la totalidad del Corredor Arrecifal del Suroeste del Golfo de México, un ecosistema vital compuesto por 125 arrecifes coralinos y rocosos.

El impacto en estas zonas bentónicas es todavía desconocido, pero la preocupación crece ante el posible uso de dispersores químicos, los cuales generan efectos secundarios tóxicos en moluscos, corales y mamíferos marinos.

A pesar de que Pemex reportó un avance del 85% en las labores de limpieza el pasado 19 de marzo, la realidad en las playas contradice las cifras oficiales.
Registros de la Red del Corredor Arrecifal y comunidades locales identifican 51 sitios con presencia de crudo, de los cuales 26 no han recibido atención alguna por parte de las autoridades.

Mientras las labores institucionales se han concentrado en zonas con potencial turístico, las áreas alejadas y de alta biodiversidad permanecen contaminadas, obligando a los pobladores a realizar tareas de limpieza sin el equipo ni la capacitación adecuados.
La crisis ambiental ha derivado en una emergencia socioeconómica para aproximadamente 16 mil familias pesqueras que han visto suspendida su actividad desde hace tres semanas.
Comunidades indígenas y afrodescendientes se encuentran en una situación de alta vulnerabilidad, enfrentando no solo la pérdida de su sustento, sino riesgos severos a la salud por la exposición a hidrocarburos aromáticos policíclicos.

Estos compuestos, presentes en el petróleo, están vinculados a daños genotóxicos, inmunosupresión y procesos carcinogénicos, sin que hasta ahora se hayan implementado medidas de contención de residuos peligrosos.
Hasta el día de hoy, persiste la opacidad sobre el origen del derrame, lo que impide sancionar a los responsables y garantizar que la fuga haya sido detenida.
Aunque se especuló sobre una avería en una embarcación, investigadores no descartan que el evento esté ligado al derrame reportado el 20 de febrero en la Sonda de Campeche.

Bajo las corrientes actuales, el crudo podría continuar impactando las costas de Veracruz y Tamaulipas en los próximos días, consolidando al Golfo de México como una "zona de sacrificio" ante la falta de protocolos efectivos de prevención y respuesta por parte de la industria petrolera.