*La conexión con el "Primer Pueblo Libre de América" es directa
*Un hito para la comunidad veracruzana
Por Noemí Valdez
Reportera de Notiver
Daisy Vazquez cuyos padres son originarios del municipio de Yanga formó parte del grupo de bailarinas de Bad Bunny en el show de medio tiempo del Súper Bowl LX.
Aunque Daisy nació en Estados Unidos, su conexión con el "Primer Pueblo Libre de América" es directa.
Es hija de Julio Vázquez, orgulloso originario del municipio de Yanga, Veracruz. La participación de la bailarina representa un hito para la comunidad, demostrando que el talento heredado de la región no tiene límites.
El show de Bad Bunny no fue una presentación ordinaria; fue una declaración cultural.
Con una audiencia de 142.3 millones de televidentes, el evento se consolidó como un referente histórico.

La producción transformó el campo de juego literalmente en una estampa de Puerto Rico, utilizando: Más de 10,000 efectos de pirotecnia. 400 bailarines y extras (muchos de ellos caracterizados como flora tropical).
Una boda real celebrada en pleno escenario, subrayando una narrativa de unión e identidad.
Fue un show de poco más de 13 minutos que estuvo cargado de mensajes y símbolos, y contó con las actuaciones inesperadas de Lady Gaga y del puertorriqueño Ricky Martin como invitados.
También con cameos del actor de origen chileno Pedro Pascal, la rapera de familia dominicana Cardi B y la cantante colombiana Karol G, a quienes se pudo ver bailando en el porche de la famosa "casita" del artista, un elemento habitual en sus espectáculos que simula una casa tradicional puertorriqueña.
El momento más emotivo de la noche, donde Daisy y el resto del elenco acompañaron al "Conejo Malo", fue el cierre del espectáculo.
Mientras Bad Bunny cruzaba la zona de anotación con un balón, una columna de banderas de toda América desfilaba detrás de él.
La pantalla gigante del estadio sentenció el mensaje que hoy da la vuelta al mundo: “Lo único más poderoso que el odio es el amor”.
Este lunes, la presidenta Claudia Sheinbaum dijo que el show fue “muy interesante” en el medio tiempo del Super Bowl.
“Muchos símbolos y, en efecto, el mejor antídoto contra el odio, es el amor”, expresó la mandataria mexicana.