*Organizaciones denuncian fallas en la atención a personas con VIH en Veracruz por recortes presupuestales, falta de estudios clínicos y problemas entre Salud e IMSS-Bienestar
AVC/Ana Mozo
Xalapa, Ver. . La atención a personas con VIH en Veracruz enfrenta una crisis derivada de fallas estructurales en el sistema de salud, recortes presupuestales y problemas de coordinación institucional, denunciaron activistas y organizaciones civiles.
De acuerdo con los señalamientos, hospitales regionales han comenzado a negar estudios clínicos básicos a pacientes remitidos desde los Centros Ambulatorios para la Prevención y Atención del VIH/Sida e Infecciones de Transmisión Sexual (CAPASITS).

La coordinadora del Grupo Multisectorial en VIH y Sida de Veracruz, Patricia Ponce, explicó que estos análisis permiten medir la carga viral, evaluar el estado de salud y definir el tratamiento adecuado para cada paciente.
Indicó que en algunos centros, como el CAPASITS de Veracruz, desde finales de 2025 se suspendieron estudios para pacientes de nuevo ingreso, lo que podría retrasar el inicio del tratamiento médico.
Según detalló, la negativa estaría relacionada con la fragmentación del sistema de salud entre la Secretaría de Salud estatal y el IMSS-Bienestar, ya que algunos hospitales argumentan que los pacientes no pertenecen a su sistema de atención.

“Las personas sin seguridad social deben ser atendidas por hospitales públicos. Negarles estudios implica poner en riesgo su vida”, sostuvo.
Recortes presupuestales y saturación de servicios
El presidente de Coatza Vihve A.C., Luis Alberto Ruiz, afirmó que la situación refleja deficiencias en la planeación, el presupuesto y la operación del sistema de salud.
Señaló que recortes presupuestales han impactado la contratación de personal, la adquisición de insumos y el funcionamiento de los CAPASITS, donde actualmente se atiende a miles de pacientes.

Detalló que además del desabasto de fórmula láctea detectado desde mediados de 2025, también existe escasez de reactivos para pruebas de carga viral y conteo de células CD4, indispensables para monitorear la evolución del virus y la eficacia de los tratamientos.
Advirtió que la falta de estos estudios genera incertidumbre médica y puede provocar resistencia a medicamentos o deterioro en la salud de los pacientes.
Ruiz estimó que más de 7 mil personas en Veracruz podrían verse afectadas por la falta de reactivos y la saturación de servicios.
También denunció que algunos CAPASITS enfrentan carencias básicas, como falta de papel, insumos administrativos e infraestructura insuficiente para atender el número creciente de usuarios.
Alertan riesgo de crisis de salud pública
Los activistas coincidieron en que, si la situación continúa, Veracruz podría registrar un aumento en nuevos casos de VIH y en fallecimientos asociados a infecciones oportunistas.
Ruiz advirtió que las consultas médicas pueden retrasarse hasta seis meses, lo que limita la detección temprana y el seguimiento de los pacientes.
Por su parte, Patricia Ponce alertó que la negativa de servicios podría escalar hasta impedir atención obstétrica o quirúrgica a personas con VIH, lo que consideró una violación grave al derecho a la salud.
Desabasto de fórmula láctea
La activista señaló que las madres con VIH vuelven a enfrentar desabasto de fórmula láctea, insumo que debe ser garantizado por la Secretaría de Salud.
Estimó que entre 150 y 160 niñas y niños podrían requerir este sustituto alimenticio, incluidos recién nacidos de mujeres embarazadas que viven con VIH.
Advirtió que la falta de fórmula podría obligar a algunas madres a amamantar por necesidad, lo que incrementa el riesgo de transmisión del virus a los menores.
Exigen intervención y coordinación institucional
Ante este panorama, las organizaciones hicieron un llamado a la Secretaría de Salud de Veracruz y al IMSS-Bienestarpara establecer mecanismos de coordinación que garanticen atención médica integral a personas con VIH.
Entre las medidas urgentes plantearon asegurar la distribución de fórmula láctea, adquirir reactivos para estudios clínicos, aumentar el presupuesto y contratar personal médico y administrativo.
También solicitaron la intervención de autoridades estatales y federales para evitar que la crisis se profundice y garantizar el acceso universal a servicios de salud.


