*La corresponsal Heidi Castellanos insistió en cuestionar sobre fosa clandestina en Jáltipan, lo que le valió el maltrato
Por Rodrifo Barranco Déctor/NOTIVER
Durante la visita a Cosoleacaque, en el sur del estado de Veracruz, de la gobernadora Rocío Nahle García, la corresponsal en Coatzacoalcos de TV Azteca, Heidi Castellanos, sufrió una agresión de parte de la escolta que cuida de la mandataria en sus giras.
No es la primera vez que la mujer guardaespaldas de la autoridad veracruzana agrede así a una reportera, el primer caso se dio el año pasado en Boca del Río, cuando le aventó el micrófono a una comunicadora, pero de Televisa.

En esta ocasión, Rocío Nahle acababa de bajar de su camioneta cuando fue abordada por varios reporteros, principalmente por Heidi Castellanos de TV Azteca, y por Tamara Corro, de Imagen Televisión.
Ambas fueron directas y comenzaron a cuestionar a la gobernadora sobre el caso de la fosa clandestina encontrada en el área rural de Jáltipan, en esa misma región sureña de Veracruz.
Esto incomodó a la mandataria que les pidió calma, dio los buenos días y dijo que iba a tener una reunión de seguridad, para después ver varios temas y que todos los iban a atender.

Así intentó esquivar el tema del cementerio clandestino, pero las periodistas no se dejaron distraer y siguieron preguntando sobre el caso, diciendo que había familiares desaparecidos preocupados, a lo que Nahle preguntó que quiénes eran esas familias, sino todavía no había datos.
Luego comenzó a caminar advirtiendo a Tamara que le diera espacio porque la podía lastimar, la llamada pelotera avanzó, pero unos ciudadanos detuvieron unos segundos a Rocío, y es en ese momento que Heidi extendió su micrófono sólo para recibir tremendo empujón con codo incluido de parte de la escolta.
Incluso, fue tan duro que la reportera terminó chocando con la misma gobernadora que de inmediato le pidió calma, pero a la periodista, no a la mujer que tiene como seguridad.
Ante esto, Tamara Corro, que presenció todo, narró en sus redes sociales que al reclamar a la guardaespaldas ella se escudó en que las comunicadoras no estaban haciendo bien su trabajo.
“Y precisamente al reclamarle quien escribe este texto, por qué la empuja, su contestación fue ‘hagan bien su trabajo’. O sea, que hacer bien nuestro trabajo es hacer preguntas a modo como muchos compañeros, si no, la mujer guarura experta en comunicación, ¿dice que no hacemos bien nuestro trabajo?”.
También la reportera señaló que se supone que las mujeres no deben de ser agredidas, pero al parecer para el caso de las autoridades que tienen todo el poder no aplica esto.
