*Quitan granaderos a la huerza a los manifestantes en la zona norte
*Pedían carreteras, y no les cumplen
Por Noemí Valdez
Reportera de Notiver
Elementos antimotines de la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz ejecutaron un operativo de desalojo este viernes para liberar la carretera federal Tuxpan-Tampico, a la altura de Potrero del Llano, tras tres días de cierre total.

La intervención policial se concretó luego de que la tensión aumentara desde las primeras horas del día, procediendo al retiro de barricadas para restablecer el tránsito en esta ruta estratégica que conecta el norte del estado con el sur de Tamaulipas.

Al lugar arribó el oficial Carlos Benítez Campos acompañado de decenas de policías quien dijo a los manifestantes que debían retirarse de lo contrario usarían la fuerza para retirarlos.

“Como funcionario encargado de cumplir y hacer cumplir la ley los venimos a persuadir a convencer señores, jóvenes de que desistan de su trifulca de estar bloqueando vías de comunicación, le vamos a pedir por favor que pasen a retirarse” dijo al tiempo que los policías formaban una valla humana.
La protesta fue encabezada por habitantes de comunidades de Chicontepec, quienes exigían el cumplimiento de obras de infraestructura y pavimentación prometidas por la Secretaría de Infraestructura y Obras Públicas desde finales de 2025.
Durante las 72 horas que duró el bloqueo, la movilidad regional se vio severamente afectada, obligando a cientos de usuarios a realizar transbordos a pie y afectando el flujo comercial hacia municipios como Cerro Azul, Naranjos y Tantoyuca.

A pesar de la resistencia de los manifestantes, las autoridades informaron que la liberación de la vía se realizó sin incidentes de gravedad, aunque el flujo vehicular se reanudó de manera lenta debido a las largas filas acumuladas.
De manera extraoficial, se reportó que el líder del movimiento, Isauro Rojas, logró abandonar el sitio antes de ser detenido por las fuerzas estatales.
Actualmente, la Policía Estatal mantiene una vigilancia permanente en el entronque para evitar que los inconformes se reagrupen y retomen el cierre de la carretera.
Mientras tanto, los pobladores insisten en que sus demandas no han sido resueltas, dejando abierta la posibilidad de nuevas movilizaciones si no se establece una mesa de diálogo efectiva con el Gobierno del Estado.