*Miembros de Defenssa, GN, Policía Estatal y Protección Civil vigilan el Estadio Corregidora, donde juegan México e Islandia
QUERÉTARO (Agencias).- Ejército Mexicano, Guardia Nacional, Policía Estatal y Protección Civil se apostaron en La Corregidora, estadio que ya está blindado de cara al partido entre México e Islandia a celebrarse este miércoles por la noche.
Un amplio despliegue de seguridad vela por el orden en el inmueble, tres días después de la captura y muerte del líder del CJNG, Nemesio Oseguera Cervantes, alias "El Mencho", en Jalisco.
Seguridad máxima previo al partido de México contra Islandia. Elementos del Ejército Mexicano protegen las inmediaciones del Estadio Corregidora en Querétaro.
La violencia se desató el domingo en varios puntos del País y se puso en duda la celebración del partido, y hasta del Mundial, por eso es tan importante el juego, para dar el mensaje de que México puede ofrecer las garantías para sus habitantes y turistas.
"México es un país que tiene todos los elementos para mandar señales de seguridad, señales de que tenemos todos los elementos en su sitio para organizar un partido de futbol, el partido de futbol de hoy"...
Dijo el Comisionado de la FMF, Mikel Arriola.
El blindaje estaba desde el Centro de Congresos de Querétaro, donde por la mañana acudieron varios entrenadores, formadores y directivos para el Congreso de Futbol Formativo que organiza la FMF.
Ayer, el Gobernador Mauricio Kuri se reunió con la plana mayor de la FMF encabezada por Mikel Arriola e Ivar Sisniega.
Se garantizó la seguridad de la Selección Mexicana e Islandia y de los asistentes al partido en La Corregidora.
Las localidades se agotaron.
A las 16:00 horas aún no había aficionados en el estadio, pero los elementos de seguridad ya montaban guardia para evitar cualquier incidente.
Tanto la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, como el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, han reiterado su confianza para la celebración del Mundial, en un contexto en el que autoridades políticas y deportivas de países como Portugal, Alemania, Bolivia y Jamaica han expresado su temor por las condiciones de seguridad en México.