*Marath Bolaños, secretario del Trabajo, recordó que será una reforma gradual que reducirá dos horas por año, hasta alcanzar las 40 horas en el 2030; el dictamen de reforma al artículo 123 de la Constitución no especifica cómo se modificará el esquema de días de descanso
CIUDAD DE MEXICO. (Agencias).- Aunque sectores esperaban que se incorporara el establecimiento obligatorio de dos días de descanso, legisladores del oficialismo aclararon que no se establecerá en papel un segundo día de descanso obligatorio.
“Seguimos con lo que dice la actual Constitución, un día de descanso obligatorio.
¿Qué es lo importante de esta iniciativa?
Que son las 40 horas de trabajo, hay una reducción que, de alguna manera, es un aumento de sueldo porque son menos horas de trabajo con el mismo sueldo”...
Dijo el senador de Morena Oscar Cantón.
De acuerdo con el documento, la reforma al artículo 123 constitucional plantea que la jornada máxima de trabajo se reduzca de forma progresiva entre 2026 y 2030, sin disminución salarial y con el objetivo de mejorar la salud, el bienestar y la productividad de los trabajadores.
Semana laboral de 40 horas se aplicará gradualmente hasta 2030; dictamen no define días de descanso
El dictamen del Senado señala que la reducción de la jornada deberá ponerse en marcha de manera escalonada y acompañarse de mecanismos de evaluación y seguimiento; sin embargo, no establece de forma directa que la nueva jornada de 40 horas implique dos días de descanso obligatorio por semana, ni precisa cómo se reorganizarán los esquemas actuales de trabajo.
Pagos por horas extra
En materia de horas extraordinarias, el documento sí fija parámetros claros: permite hasta cuatro horas extra por día, un máximo de cuatro veces por semana, y establece que la suma de la jornada ordinaria y extraordinaria no podrá exceder las 12 horas diarias.
Estas horas deberán pagarse conforme a lo previsto en la legislación laboral.
Aunque el dictamen justifica la reforma como una medida de derechos humanos laborales y de protección a la salud física y mental, deja pendiente la definición concreta de los descansos semanales, al no modificar de manera explícita el régimen actual ni detallar si la reducción de horas se traducirá en más días libres o en jornadas más cortas.
El propio documento señala que la implementación de la reforma requerirá adecuaciones posteriores a la Ley Federal del Trabajo, donde deberán precisarse los aspectos operativos, incluidos los descansos, la organización de horarios y las condiciones específicas para distintos sectores productivos.