SHEINBAUM RESPONDE CRÍTICAS DE ARRIAGA
*La presidenta niega las acusaciones del polémico funcionario nombrado durante el sexenio anterior como responsable de los materiales educativos
CIUDAD DE MEXICO. (Agencias).- La polvareda levantada por el despido del polémico Marx Arriaga, responsable de los libros de texto en la Secretaría de Educación (SEP), ha tenido incluso respuesta por parte de la presidenta, Claudia Sheinbaum.
Ante las denuncias de una supuesta “privatización de la educación” y un giro en los materiales de texto lanzadas por Arriaga tras la notificación este viernes de su despido, la mandataria ha asegurado que los libros de texto “no van a cambiar”.

Al funcionario le ha perseguido la polémica desde que fue nombrado en 2021 como titular de los Materiales Educativos de la SEP.
En concreto, Arriaga lideró los avances de la llamada a Nueva Escuela Mexicana, un proyecto para la educación básica implantado durante el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador con un fuerte componente crítico contra “los procesos de colonización y sus dominios”.
Las líneas maestras pivotan sobre siete ejes de formación, entre los que figuran la inclusión, el pensamiento crítico, la igualdad de género, la apropiación de las culturas a través de la lectura y la escritura.
Mario Delgado afirma que le ofrecieron una embajada en América Latina y la rechazó. Señala que se negó a modificar los libros de texto porque, dijo, eso contradecía el obradorismo. Tras esa postura, recibió la notificación de su cambio de plaza.
Acusado de ideologizar los materiales educativos, las posturas de Arriaga levantaron mucha polémica.
Por ejemplo, sus declaraciones asegurando que “leer por goce es un acto de consumo capitalista”.
O su respuesta ante las críticas por numerosos errores ortográficos, gramaticales y de contenido en los nuevos libros de texto gratuitos: Son “áreas de oportunidad”, dijo entonces el funcionario.

Arriaga, cercano a Beatriz Gutiérrez Müller, esposa del exmandatario, se ha enfundado en la bandera del obradorismo para impugnar su despido, cargando contra el secretario de Educación Mario Delgado.
Durante un acto en Tlaxcala, acompañada del propio Delgado, la presidente ha salido al paso de la polémica sin nombrar al funcionario: “Ganó el presidente López Obrador y empezaron a cambiar las cosas en el país.
Entre otras cosas, cambió la forma de educar a los jóvenes, los contenidos de la primaria y la secundaria.
A eso le llamamos la nueva escuela mexicana y los nuevos libros de texto.
Pues les voy a decir: esos libros de texto no van a cambiar y obviamente la nueva escuela mexicana es parte de esta transformación que estamos viendo”.
Los materiales de la Nueva Escuela Mexicana provocaron una oleada de críticas y fuertes roces con la oposición durante el anterior sexenio.
Los Estados gobernados por la oposición llegaron a anunciar que no repartirían los volúmenes en las escuelas de sus territorios.
Arriaga ha buscado agarrarse al papel de mártir y ha denunciado violencia laboral y despido injustificado.
La SEP justificó el despido defendiendo que la decisión tiene como base el cambio “de naturaleza del puesto” que pasará “a la modalidad de libre designación”, es decir, que la secretaría realizará un nuevo nombramiento.
Arriaga llegó a amotinarse en su despacho la tarde de este viernes.
Un par de policías tuvieron que escoltarle para abandonar su puesto.
Llegó incluso a instar una “jornada de reflexión crítica sobre el sueño del Humanismo Mexicano” y a “resistir” en su oficina.
“Ya lo venía venir [...] Primero pidieron cambiar los libros de los maestros, luego los de primaria y terminaron con los de preescolar.
Quieren que se cambien todos los libros”, dijo en declaraciones a la prensa.
Una afirmación negada con rotundidad por la presidenta.
