*La empresa estatal anuncia 58 proyectos de transmisión con inversión mixta para fortalecer la red ante el aumento de la demanda energética
CIUDAD DE MEXICO. (Agencias).- La Comisión Federal de Electricidad (CFE) presentó este domingo un ambicioso portafolio de 58 proyectos de transmisión eléctrica para el periodo 2026-2027, con el objetivo de fortalecer la red nacional ante el crecimiento sostenido en la demanda de energía.
El plan contempla la construcción de 138 líneas de transmisión y 249 subestaciones, organizadas en 49 paquetes de concurso, que serán desarrollados bajo esquemas de financiamiento mixto con participación del sector privado.

De acuerdo con la empresa estatal, cinco proyectos ya se encuentran en proceso de licitación, con una inversión superior a los 1,048 millones de pesos.
Además, en los próximos meses se prevé lanzar otros 14 proyectos que superarán los 6,700 millones de pesos.
Estos proyectos serán financiados mediante mecanismos como Fibra E y obra pública financiada, lo que permitirá atraer capital privado sin perder la rectoría del Estado sobre el sistema eléctrico.
La directora general de la CFE, Emilia Calleja Alor, señaló que este portafolio forma parte del Plan de Expansión 2025-2030, el cual busca garantizar la viabilidad del sistema eléctrico nacional.
“La articulación entre quienes planean, financian, construyen y operan el sistema eléctrico es clave para garantizar su viabilidad”, destacó la funcionaria.
El programa se inserta dentro de la estrategia energética nacional, que busca modernizar la infraestructura y responder a las necesidades de crecimiento económico del país.
El anuncio representa un cambio relevante respecto a la política energética impulsada durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, cuando se priorizó el papel de las empresas estatales y se limitó la participación privada en el sector.
Ahora, la apertura a esquemas de inversión mixta refleja un enfoque más flexible para acelerar el desarrollo de infraestructura eléctrica.
El fortalecimiento de la red de transmisión responde a un contexto de creciente consumo eléctrico en México, impulsado por factores como el desarrollo industrial, la relocalización de empresas (nearshoring) y el aumento de la población.
Esta presión ha evidenciado la necesidad de modernizar y expandir la red para evitar cuellos de botella y garantizar un suministro confiable en distintas regiones del país.
