*Migrantes de ese país que ahora residen en Juárez toman la noticia con alivio e incredulidad
CIUDAD JUÁREZ. (Agencias).- En Venezuela, narró Emanuel Barroeta, la escasez empezó a sentirse a partir de 2014, de manera gradual.
Primero, explicó el oriundo de ese país, faltaron en los anaqueles productos como la leche, el papel higiénico o la harina de maíz.
Luego siguió el aumento de los precios y lo que alcanzaba para dos semanas era suficiente ya sólo para una.
Empleado de una tienda de conveniencia en esta frontera y regularizado para trabajar en México, Barroeta fue uno de los venezolanos que ayer dijo sentirse feliz por la captura del presidente Nicolás Maduro pero, al mismo tiempo, preocupado porque fue por parte de Estados Unidos.
Y así fueron desapareciendo varios productos de la canasta básica, hasta que llegó al punto en que había desabastecimiento, se hacían colas interminables en donde las personas estaban desde las cuatro o cinco de la mañana paradas, haciendo sus filas para poder comprar.
“Y había personas que inclusive no alcanzaban porque se terminaba”, dijo Barroeta.
“Claro, como sabemos, pues no es el ideal de (Donald) Trump salvar a Venezuela simplemente porque le gusta tener un país libre, sino que él va detrás de sus recursos, ese es otro de mis temores”, agregó.
El entrevistado, de 34 años y nacido en el municipio de Araure, en el estado de Portuguesa, dijo tener fe de que, en algún momento...
“Venezuela pueda volver a ser libre y pueda ser ese gran país que fue en algún momento”.
Como él, el también venezolano Freddy Navas, de 37 años, expresó una mezcla de sentimientos ante la noticia que sacudió el continente desde ayer a las primeras horas:
“Pues superfeliz, me siento feliz por eso, aunque es preocupante la forma como pasó, porque obviamente debe haber un interés ahí de Estados Unidos”, dijo Navas, también empleado en una cadena de tiendas en esta frontera.
“También me preocupé mucho por las personas de allá y por mi familia, más que todo, pero muy feliz de esta noticia hoy, que esto esté ocurriendo, porque era la única forma, porque con elecciones no iban a sacar a ese presidente”, agregó.
Ambos entrevistados llegaron a Juárez en 2024 con la intención de cruzar a Estados Unidos y después de un recorrido que inició en Perú, donde residían, y que duró 17 días hasta llegar a México.
Hecho por diversos medios, narraron, el traslado desde el sur del continente incluyó dos días atravesando a pie la selva del Darién, entre Colombia y Panamá, y otros en el interior de un vagón de tren desde el centro de este país hasta la frontera norte.
El último tramo, agregó Navas, incluyó la experiencia que consideraron más traumatizante del periplo: cuatro horas en el camarote del chofer de un autobús de pasajeros entre Chihuahua y Juárez, junto a otras seis personas; traslado por el que cada migrante pagó dos mil pesos.
“(En Venezuela) trabajaba en un banco del Gobierno, en el Banco Bicentenario, pero, obviamente, salí por la situación, porque la paga era quincenal y ya con la quincena me alcanzaba solamente para comprar, digamos, un kilo de harina o un kilo de carne y ya, y los otros días, ¿pues cómo comía?”, dijo Navas.
Egresado de la carrera de Administración Industrial y también del estado de Portuguesa, Navas agregó haber decidido dejar su país en 2017, cuando la crisis económica que dificultó la cobertura de sus necesidades más básicas, como la alimentación, se sumó al descontento por la permanencia de Maduro en la presidencia –desde 2013–.
“Es un dictador, o sea, una persona que tiene tanto tiempo en el poder, que muchas personas no lo quieren y que se vota, salen las personas a votar, que eran mayoría, y salgan diciendo que ellos ganaron, pues obviamente es fraude”, dijo.
“Hay muchas marchas donde salió la gente a marchar en contra del Gobierno y los mataban, los torturaban y todo eso.
Hay gente que se iba a la marcha y pensaba que no iba a volver e incluso mucha gente no volvió.
Pero sí se luchó y ya no se veía manera, y la gente estaba resignada”, agregó el migrante.
Barroeta, por su parte, agregó haber dejado trunca su carrera de Ingeniería Civil y haber sido parte del partido de oposición Un Nuevo Tiempo.
“Vi que a muchos compañeros los encarcelaban por protestas, por manifestaciones, aunque fueran de forma pacífica (…) Ya veía, digamos, muchas acciones en ese sentido de parte del Gobierno contra los manifestantes, y entonces eso también fue una de las razones por las que yo decidí salir del país”, dijo.
“Sé que no va a ser un proceso muy fácil (el posterior a la captura de Maduro).
Espero que no haya rencillas y que las personas se vayan por la vía pacífica.
Sin embargo, dudo mucho que las cosas vayan a suceder, por eso mi temor, porque yo allá tengo mi familia, tengo madre, padre, mi hermana, sobrinos, y pues no quisiera que pasaran por una mala situación, aparte de la que ya están pasando”, agregó Barroeta.
(Sandra Rodríguez Nieto / El Diario)