Buscan cambiar la planilla de las instituciones autónomas del Sistema Nacional Anticorrupción; plantea debates de los perfiles en foros ciudadanos y eliminar la reelección.
CIUDAD DE MEXICO. (Agencias).- Para combatir la corrupción, Morena va por reformar toda la planilla de las instituciones autónomas que integran al Sistema Nacional Anticorrupción (SNA), comenzando por las fiscalías especializadas y las auditorías estatales, para debatir los perfiles en foros ciudadanos y eliminar la reelección que se da de auditores y titulares de órganos internos de control.
Explica que a esta reforma se sumará la desaparición del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (Inai), concretada desde el sexenio pasado, y la muerte en los hechos del Comité de Participación Ciudadana (CPC), que sólo tiene un integrante designado por el Senado de la República.

Aunque Morena insiste en que los ciudadanos deben tener mayor peso en el combate a la corrupción, su propuesta los coloca sólo como denunciantes y votantes en la revocación de mandato.
Afirma que la reforma anticorrupción debe tener como propósito erradicar de manera total la intromisión del crimen organizado en los gobiernos.
Pero no debe ser la única, la reforma al sistema de fiscalización y la reforma electoral deben también buscar el blindaje del poder político sobre el poder criminal.
“La reforma más urgente que requiere el país es la reforma anticorrupción, por lo tanto, la reforma electoral debería poner el acento en la fiscalización de los partidos, del dinero que se les da, sus gastos y sus ingresos, y tiene que garantizar mayores penalizaciones, mayores sanciones a todos aquellos candidatos y partidos que agarren dinero criminal, porque eso es lo que está degradando las instituciones del Estado mexicano”.
Reforma a las fiscalías y auditorías
La reforma anticorrupción de Morena irá sobre cinco ejes: erradicar el fuero de manera total; reconstruir el sistema anticorrupción, incluyendo órganos de fiscalización y dando más herramientas de sanción; reformas a la Ley Orgánica del Congreso para garantizar la fiscalización y los procesos de selección del auditor superior; el blindaje a la denuncia ciudadana y fortalecer y unificar los sistemas de revocación de mandato.
Las primeras dos ya fueron presentadas por Ramírez Cuéllar, pero se espera que antes de que termine el periodo ordinario, en abril próximo, la Consejería Jurídica de la Presidencia presente la que reforme totalmente el SNA.
Sobre la reforma al sistema de fiscalización, Ramírez Cuéllar presentó la propuesta para reducir los plazos en los que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) entrega sus informes, a medida de que puedan irse acortando hasta llegar al tiempo real que tanto se prometió con el engranaje del SNA hace una década.
“Se propone la presentación de un sólo informe individual en agosto, en lugar de dos informes individuales en junio y octubre; además, la entrega del informe general ejecutivo el 20 de enero y no el 20 de febrero, del año siguiente al de la presentación de la Cuenta Pública”, comenta el legislador.
Además, se propone eliminar la posibilidad de reelección del auditor superior de la Federación y del titular de la Unidad de Evaluación y Control de la ASF.
Para elegir al auditor superior, se plantea que los diputados federales que integren la Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior realicen foros de consulta entre las organizaciones de sociedad civil e instituciones académicas para elegir al mejor candidato.
