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TEXTO IRREVERENTE | SÁBADO PROFANO - Aprovechando que Cristo todavía no ha resucitado -anda ocupado allá abajo quitándole posesiones al diablo pues en el Credo se dice que, ya muerto, descendió a los infiernos para liberar almas-, hoy podemos ocuparnos...

Aprovechando que Cristo todavía no ha resucitado -anda ocupado allá abajo quitándole posesiones al diablo pues en el Credo se dice que, ya muerto, descendió a los infiernos para liberar almas-, hoy podemos ocuparnos de temas profanos...

Por Andrés Timoteo
SÁBADO PROFANO

Aprovechando que Cristo todavía no ha resucitado -anda ocupado allá abajo quitándole posesiones al diablo pues en el Credo se dice que, ya muerto, descendió a los infiernos para liberar almas-, hoy podemos ocuparnos de temas profanos.

Hay tres obras para “pecar” a gusto este sábado.

En literatura, un libro espléndido que incluso fue catalogado como hereje:

“El evangelio según Jesucristo” (2991) del portugués José Saramago.

Vaya, el texto es tan controversial que hasta le concedió al autor el milagro de ganarse el Premio Nobel de Literatura 1998.

También llega a ser un prodigio poder leerlo de corrido porque la redacción casi no tiene comas ni puntos ortográficos.

Ficciona divertidamente -y en el fondo cuestiona- la figura de Jesús al que desmitifica y lo presenta más humano, como un tipo lleno de dudas y que tuvo conflictos personales y familiares.

Por ejemplo, Él le reprocha a José por qué si el Ángel del Señor le avisó que Herodes masacraría a los niños no le avisó al resto de padres para que también huyeran y salvaran a sus hijos.

De adolescente, ese Jesús rebelde huye de su casa en Nazareth y se va a la aventura además de que pierde su virginidad con una prostituta -ahora como en la antigüedad eso es de lo más común, lo más mundano entre la muchachada- ¡que resulta ser María Magdalena!, a la cual luego hace su mujer y compañera de lucha.

A ella la expone como una mujer inteligente, involucrada en asuntos de su pareja a la que aconseja y se le debe parte de la formación y cohesión del grupo de seguidores, incluidos los apóstoles.

¡Arderán en el infierno el autor y los lectores!, seguramente dirán los persignados. Risas.

Lean o relean el libro de Saramago, vale la pena y el “pecado”.

En el terreno académico hay un ensayo del periodista y escritor costarricense Luis Diego Cascante publicado en el 2024, Crónicas sobre Jesús, el galileo derrotado, en el cual lo escudriña como un ser político e insurrecto que fue ajusticiado en medio de otros rebeldes antirromanos, Dimas y Gestas, que no eran ladrones sino militantes de grupos políticos clandestinos y sediciosos.

“Los romanos no crucificaban arbitrariamente (hoy sí, mañana no): solamente crucificaban a los insurgentes”, señala Cascante.

El Nazareno era para Roma un “lestaí” o sea un sedicioso y conspirador.

Cascante se va como ‘hilo de media’ analizando todo el contexto de Jesús desde su ascendencia que inicia con Adán hasta su relación controvertida con Yahvé, el Dios irascible y punitivo del Antiguo Testamento.

“No sabemos si estaba soltero o casado, o si era viudo.
No sabemos si estaba soltero o casado, o si era viudo. Su personalidad era intensa y religiosamente entusiasta.
Tuvo un grupo de discípulos (12) nacionalistas y se comportó como un profeta escatológico.
Fue a Jerusalén a celebrar la Pascua, no para morir (pero) fue arrestado y ejecutado por motivos políticos en tiempos de Tiberio, crucificado junto a varios rebeldes políticos.
Su personalidad era intensa y religiosamente entusiasta.
Tuvo un grupo de discípulos (12) nacionalistas y se comportó como un profeta escatológico.
Fue a Jerusalén a celebrar la Pascua, no para morir (pero) fue arrestado y ejecutado por motivos políticos en tiempos de Tiberio, crucificado junto a varios rebeldes políticos”.
“El Jesús histórico es muy diferente al Cristo de la fe”, aclara el autor.

¡Que lo quemen también junto a su artículo! -por cierto, está en línea-.

“NO SÉ CÓMO AMARLO…”

Si nos vamos por el cine y el teatro ahí hay más material para escandalizar a los ‘aleluyos’.

Una película que en su tiempo llegó a prohibirse en algunos países es “La última tentación de Cristo” (1988) de Martín Scorsese.

La tildaron de blasfema y hubo sacerdotes que realizaron exorcismos a las salas donde fue exhibida.

“La escribió el demonio y la filmaron sus huestes terrenales”, acusaron. Risas de nuevo.

Bueno, y ¿cuál fue esa última tentación?

Estando en la cruz, casi en agonía, Jesús se imaginó escapando de la muerte para casarse con María Magdalena de la que estaba enamorado y mandar al carajo eso de salvar a la humanidad.

¡Que se las arregle sola por bruta y pecadora!

Ah y si tienen tele, ahí se ven. Ups.

En teatro, la opera rock “Jesus Christ Superstar” (1971) no tiene parangón y lleva medio siglo montándose cada año tanto en Broadway como en escenarios de todo el orbe.

La escena que más furor causó -y lo sigue haciendo- es cuando María Magdalena se llena de dudas pues no sabe si tratar a Jesús como su amante, su mentor o su salvador espiritual.

“Yo no sé cómo amarlo/ ni qué hacer, cómo hablarle./ Él cambió algo en mí,/ ya no soy la misma,/ soy otra mujer, desde que me miró./ No puedo comprenderlo,/ me emociono con verlo,/ sé que es un hombre más/ y he tenido tantos,/ es solo uno más”.
“Quisiera llorar, quisiera gritar,/ hacerle el amor y tengo temor./ Nunca pensé llegar a sentir un amor así./ Si me dice que me quiere / yo no sé lo que haría,/ ni llorar, ni sonreír, tal vez huir./ Solo por temor,/ que lo que siento yo,/ es más que amor”.

A propósito, la adaptación de musical al español fue una traducción perfecta -habría dicho Sergio Pitol que de eso sabía mucho- y el estribillo del tema principal es más claro e insidioso que el original en inglés.

Es el mismo Lucifer quien se burla del Crucificado porque la humanidad sigue pecando a pesar de lo que hizo a su favor:

“Ya lo sabías y te dejaste matar./ Eras el Mesías y (ahora solo) eres un Superstar./ Jesucristo, Jesucristo, ¿de qué ha servido tu sacrificio?
Eras el Mesías y (ahora solo) eres un Superstar.
Jesucristo, Jesucristo, ¿de qué ha servido tu sacrificio?”

*Envoyé depuis Paris, France.