
Por Andrés Timoteo
NI AGUA NI ALCOHOL
En la llamada Torre Pediátrica ni en el Centro Estatal de Cancerología hay insumos (Cecan).
Vaya, en ocasiones ni siquiera alcohol o agua corriente, ya no se diga equipos especializados para las terapias de curación.
Recientemente se denunció que en la clínica porteña los dos tomógrafos existentes llevan varios meses descompuestos.
Por lo tanto, no se realizan los estudios a los niños enfermos de cáncer ni para dar seguimiento a la evolución de las manchas malignas ni en los nuevos casos para determinar la zona y el alcance de la enfermedad.
Las historias sobre las consecuencias del desabasto y la penuria médicos son dramáticas.
Por ejemplo, el 20 de enero un bebé de dos años falleció ya que no se le pudo dar tratamiento porque no le pudieron realizar las tomografías para determinar el avance de su cáncer.
Los papás tampoco tuvieron los recursos para llevarlo a una clínica o laboratorio privado para realizarle las placas de Rayos X.
Y las autoridades de Hospital General simplemente fueron omisas.
La vida de un pequeño ya les vale nada.
En la misma Torre Pediátrica hay otros setenta niños que padecen los estragos de esas omisiones y negligencias criminales.
A finales de enero se hablaba de al menos cuatro pequeños a los que no los pueden operar debido a sus condiciones físicas, pesan menos de 30 kilogramos y requieren de equipo y personal médico especializado.
Y en específico porque desde hace semanas no funciona la 'anesthesia bed' o cama de sedación para pacientes de alto riesgo.
Por si eso no fuera suficiente, tampoco hay anestesiólogos y los otros médicos no se arriesgan a sedar a los niños por temor a un error fatal.
De todos los niños ahí "atendidos" se ha dicho que unos cuarenta se encuentran en riesgo severo pues sin las medicinas y los fármacos auxiliares en el tratamiento, principalmente para las quimioterapias, sus cuadros cancerígenos se han complicado.
"Esperar una semana puede echar a perder todo el proceso de combate y ahí hay niños que llevan meses en ese inter y el cáncer avanza", denuncian los representantes de padres de esos pacientes.
En el Cecan de Jalapa es lo mismo y allí se ha llegado a parar incluso las biopsias por falta de todo.
En la primera quincena de enero hubo dos protestas públicas de los padres de familia de niños cancerosos, las dos primeras de este 2026 y la octava y novena en lo que va del sexenio nahlista.
Lo que denunciaron en ellas es exactamente lo mismo que denunciaban y exigían en diciembre del 2024, el primer mes de gobierno de la zacatecana Rocío Nahle.
"Desde hace meses no hay quimioterapias completas, no hay Citarabina, Vincristina, Metotrexato, etoposidos, no hay ni soluciones salinas, no hay catéteres, no hay ni agujas"...
Expuso a la prensa Karla Arias, madre de una niña paciente.
Esto contradice lo que Nahle informó el pasado primero de diciembre durante su mensaje por el primero año de administración cuando aseguró haber cumplido su compromiso de campaña de abastecer toda la medicina faltante en los hospitales.
CASO COSSÍO
La desesperación de los enfermos de cáncer que dependen de la sanidad pública estatal ha llegado al grado de que varios han tramitado amparos ante la justicia federal para que se obligue a la Secretaría de Salud a brindarles atención médica.
El caso más reciente es el de un paciente varón con un adenocarcinoma -cáncer en las glándulas de secreción- que requería tratamiento urgente, pero en el Cecan se lo negaron pese a que su vida corría riesgo.
El 30 de diciembre, el juzgado segundo de distrito le concedió el amparo 1485/2025 ordenando a las autoridades médicas a atender su caso.
Pero hay otro caso más ilustrativo, el del exdiputado panista Alejando Cossío al que el año pasado le detectaron cáncer en un riñón y acudió al Cecan pero ahí hasta lo regañaron por solicitar un tratamiento caro.
Él mismo lo denunció en sus redes sociales como un reclamo a la zacatecana Nahle.
"Para mi sorpresa el doctor que me atendió además de maltratarme y criticarme por estar ahí me recriminó que si no estaba yo consiente de que cómo podía yo creer que a mi me darían tratamiento, ya que seguramente mi caso requiere medicamento de hasta 200 mil pesos mensuales".
Antes quiso mover sus influencias para obtener la atención, pero le dieron un portazo en las narices..
"Busqué entre mis conocidos quien me podría apoyar para agilizar mi ingreso al Cecan, recurrí a un excelente amigo que es cercano a la gobernadora, recurrí a una amiga en común de Coatzacoalcos, que es amiga de la gobernadora y lo que les pedí es que me ayudaran.
En ningún caso lo logre, es más el doctor (Roberto Ramos) Alor me mando a decir que ya no hay recomendados".
Al final, el expanista desistió en pedir ayuda en el Cecan y se fue a atender en el Instituto Nacional de Cancerología (INCan) de la Ciudad de México donde actualmente es paciente.
Vaya asunto, si a Cossío que desde el 2018 ha hecho campaña para Morena, se volvió proveedor del gobierno estatal y era un panegirista del régimen lo trataron así, imagínense cómo tratan a los pacientes sin influencias políticas ni cercanía con el morenismo.
*Envoyé depuis Paris, France.