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TEXTO IRREVERENTE ! MALO HASTA EL FIN - “Soy del Bronx, me sé defender y jugar rudo pero mi arma es el trombón”, decía William Anthony Colón Román al que todos aplaudieron como Willie Colón, uno de los representantes históricos de la salsa, fallecido...

“Soy del Bronx, me sé defender y jugar rudo pero mi arma es el trombón”, decía William Anthony Colón Román al que todos aplaudieron como Willie Colón, uno de los representantes históricos de la salsa, fallecido hace una semana, el sábado...

Por Andrés Timoteo
MALO HASTA EL FIN
“Soy del Bronx, me sé defender y jugar rudo pero mi arma es el trombón”, decía William Anthony Colón Román al que todos aplaudieron como Willie Colón, uno de los representantes históricos de la salsa, fallecido hace una semana, el sábado 21.

Lo sobrenombraron de muchas formas: “Poeta de la salsa”, “Maestro del trombón”, “Gran varón” y “Amo del Bronx”, pero fue su primer disco el que lo bautizó para siempre, “El Malo” grabado en 1967, cuando apenas tenía 16 años, junto con Héctor Lavoe, uno de sus socios musicales.

Y ahora se fue El Malo siendo malo hasta el final, señala la periodista y escritora puertorriqueña, Ana Teresa Toro en un artículo del diario El País.

Y sí, el músico terminó sus días causando controversias y yendo contracorriente incluso sobre los suyos, los latinos radicados en la Unión Americana muchos de los cuales acabaron por odiarlo debido a su postura política.

La que levantó más ámpula fue el apoyo al anaranjado Donald Trump algo que la comunidad latina tomo como una traición de quien en sus inicios fue portavoz de las clases obrero-migrantes.

“De las canciones de crítica social como ‘Pablo Pueblo’ terminó como un acérrimo defensor de Trump, declarado enemigo de las comunidades que por décadas lo alabaron.
Sin embargo, sus críticos parecían alimentarle el deseo de ser cada vez más radical.
Siempre estuvo acostumbrado a que lo viesen como El Malo”, expone Toro.

Cierto, “Pablo Pueblo”, escrita con el panameño Rubén Blades en 1977, es un manifiesto contra los políticos mentirosos y el abandono social.

“Regresa un hombre en silencio/ de su trabajo cansado./ Llega hasta el zaguán oscuro/ y vuelve a ver las paredes/ con las viejas papeletas/ que prometían futuros/ en lides politiqueras/ y en su cara se dibuja/ la decepción de la espera./ Pablo Pueblo,/ hijo del grito y la calle,/ de la miseria y del hambre,/ del callejón y la pena”.

Desde las elecciones presidenciales del 2016 ya criticaba que la comunidad latina en lugar de negociar con el inminente ganador -Trump- se radicalizara.

“No aprenden de los negros que, mucho más expertos en la resistencia que nosotros, saben obtener ventajas de su apoyo e imponen condiciones”, decía.
“Necesitamos un líder carismático que se siente en la mesa y negocie con el negociador Trumo pero no que llegue a tratar de ir enfureciendo al tigre más y más.
Eso no funciona. El tipo ganó ya.
¿Vamos a seguir peleando con él durante cuatro u ocho años?
No creo que la misma estrategia brinde buen resultado”, reprochaba.

En los comicios del 2024 intensificó su apoyo al republicano enojando más a la comunidad latina.

Empero, como a los grandes artistas, a Willie Colón no hay que quererlo sino oírlo, cantarlo y bailarlo, disfrutarlo pues, más allá de sus simpatías y cargos políticos -apoyó a demócratas y republicanos, fue funcionario del ayuntamiento neoyorquino y hasta alguacil adjunto en un condado gobernado por conservadores-.

DEMASIADO CORAZÓN

Con México tuvo una relación de cariño y siempre acudió a las citas musicales.

Es más, eligió Cancún para celebrar su boda en 1991 con Julia Craig, su esposa de toda la vida y madre de sus cuatro hijos -Willie Jr., Diego, Miguel y Antonio-.

Los testigos del enlace fueron la cubana Celia Cruz y el dominicano Jhonny Ventura.

También actuó en una novela mexicana producida por Tv Azteca, “Demasiado corazón” (1997) para la que también compuso el tema musical del mismo nombre.

Vaya, el “Tio Richie” -Salinas Pliego- ahí tiene una bandera de propaganda al ritmo de salsa para el 2030.

En Veracruz amenizó conciertos desde los años setenta, cantó en carnavales y cuando se inventaron el Festival de la Salsa tocó en varias ediciones.

Su último concierto en tierras jarochas se iba a realizar en octubre del 2023 pero fue pospuesto para el 2024 y finalmente cancelado.

¿El motivo?

Su salud en declive.

“Tengo problemas con las rodillas, mismos que me impiden permanecer mucho tiempo de pie o avanzar largas distancias, son los años”...

Le confesó en el 2017 al periodista Ernesto Márquez en una entrevista para La Jornada.

“Mi sueño es retirarme a una finquita a criar gallinas y sembrar hortalizas.
Es el espíritu guajiro de mi abuelita Toña, quiero escribir más y ya no viajar tanto”.

Estos proyectos nunca los cumplió pues murió cantando.

En junio sería su próximo concierto en Mérida, Yucatán, por ejemplo, mismo que ya no se realizará.

Por cierto, el autor de “Idilio” y “Pedro Navajas” tampoco pudo reanudar su amistad con Rubén Blades rota desde el 2007 por el pleito de las ganancias de un concierto en San Juan, mismo que ganó el panameño en tribunales.

Nunca se volvieron a ver.

Ah y el cantante latino que hoy está en la palestra, Bad Bunny, es su paisano y le rinde tributo en su canción “NuevaYol” en la que también se compara con la pintora mexicana más popular globalmente.

“Ey, ey, ey, 4 de julio, fourth of July,/ ando con mi prima, borracha, rulay./ Los míos en el Bronx saben la que hay/ con la nota en high por Washington Heights./ Willie Colón, me dicen el malo, ey/ porque pasan los año’ y sigo dando palo’,/ vendiendo disco’ como cuadro’ de Frida Kahlo”.

*Envoyé depuis Paris, France.