
Por Andrés Timoteo
EL “NALGAS PRONTAS”
Lo vituperaron hasta el cansancio ligándolo al crimen organizado pero hoy se pliega ante sus difamadores.
Con menos de tres meses en la alcaldía de Las Choapas, Jesús Uribe abandonó Movimiento Ciudadano, el partido que le abrió el espacio para participar en los comicios del 2025 y se adhirió a Morena al que en campaña acusó de entronar la corrupción y la desolación en su municipio.
Y los guindas lo siguen humillando aún con su genuflexión pues ante los cuestionamientos por recibirlo pese a que la propia gobernante estatal, Rocío Nahle, lo señaló como delincuente, ahora el dirigente estatal de Morena, Esteban Bautista, quien negoció el salto chapulinesco, se desligó de la invitación -léase: coacción y compra- pasando el asunto al comité nacional.
Será, dijo, la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia la que avale o rechace su solicitud de adhesión.
Es decir, la aceptación como militante morenista la puso en ‘stand by’ hasta que lo revisen éticamente y con la opción de vetarlo.
Además le asestó otra banderilla.
“En Morena nos guardamos el derecho de admisión”, afirmó.
O sea que a pesar de su obsequiosidad todavía le pueden dar el portazo en las narices.
¿Por qué no enviaron también a esa comisión los casos de los otros ediles a los que coaccionaron para brincar al guinda?
No porque ellos no pusieron en aprietos al partido ni a Nahle ni al motejado “Larra” Zepeta.
Desde el día en que anunció su retiro del partido naranja, Uribe Esquivel quedó expuesto como desleal, saltimbanqui y urgido.
Vaya, a este tipo de personajes en el pueblo les llaman “nalgas prontas” porque, según su propia narrativa, los morenistas no se las pidieron sino que él las ofreció a libre voluntad. Risas.
Este señor presume que su triunfo electoral por el ayuntamiento de Las Choapas fue a título personal, no partidista dando a entender que sí se hubiera lanzando por el PRI, el PAN o hasta de forma independiente igualmente hubiera arrasado en las elecciones.
“La gente creyó en el proyecto de Chucho Uribe, ganamos por el partido que nos pongan”, alardeó.
Se entiende, entonces, que será él le aporta un activo para Morena aunque los morenistas tienen “otros datos” pues con el intento para deslindarse de su controversial incorporación dan a entender que son ellos los que le harán el favor y con la posibilidad de negárselo.
UN PRETEXTO IDEAL
En fin, ya se verá en qué termina el brete, pero lo cierto es que esa baladronada de que Uribe es un imán de votos, encantador de masas y que cualquier partido se lo disputaría a golpes, hoy se convirtió en el pretexto ideal para los otros saltamontes “opositores” que buscan treparse a la “cuarta transformación” aldeana.
Esa arenga de asumirse como “la última Coca-Cola del desierto” embelesa, por ejemplo, a la munícipe boqueña Josefina Gamboa quien no ve el momento para oficializar su brinco al guinda.
La todavía panista argumentará que en estos últimos diez años en que ha ocupado cargos legislativos y ahora con el municipal, la gente ha votado por ella y no por el PAN, y que a Boca del Río le irá súper bien con ella militando en Morena al lado de la zacatecana Rocío Nahle.
¡Pretexto oportuno!
No obstante, el mismo subterfugio no le servirá a otro boqueño, Adrián Ávila quien ahora es diputado local por MC, pero que en los hechos ya es morenista y, más aún, un recalcitrante allegado a la familia en el poder estatal.
En términos llanos, Ávila es el primer peñista del estado, plenipotenciario, carnal de ‘cascaritas’ futboleras y afín en ambiciones y trácalas de José Luis Peña, el esposo de la gobernante.
Y su anuncio de que abandonará al naranja y formalizará su morenismo ‘de closet’ -al igual que la tal Gamboa- sólo es cuestión de tiempo y de trámite protocolario, según cuentan tanto en el blanquiazul como los emecistas.
Ambos están listos para la machincuepa.
QUE AUTOGESTIONE
En días pasados presentaron una fundación supuestamente altruista que lleva el nombre del innombrable.
La encabeza la hija, Rosa Borunda Herrera, quien no se había metido a política pero ahora lo hará con ese membrete.
No olviden que en la fidelidad y el duartismo abundaron las asociaciones civiles como plataformas para promocionar candidaturas.
Pero concediendo el beneficio de la duda y suponiendo que esa fundación sí verá por las personas vulnerables como promete su presidenta, sería loable que se autogestione y comience por ayudar Emilianito Herrera, el hijo de su hermano, el diputado federal Javier Herrera Borunda quien lo ha negado como padre y además se rehúsa costear el tratamiento médico por el autismo.
Que saque la cara por este adolescente y su madre quien, además, ha sido amenazada y acosada legalmente por el desobligado y violentador progenitor.
O que la asociación repare el daño a los damnificados por las inundaciones del 2010.
¿Recuerdan aquel préstamo por 10 mil millones de pesos pedido días antes de que el innombrable dejara el cargo y que era para ayudarlos pero que no les llegó ni un centavo a los afectados pues el tipo se lo robó?
Esa fundación podría subsanar el pecado social de quien le da el nombre, ¿no creen?
*Envoyé depuis Paris, France.