
Por Andrés Timoteo
EL ESQUITERO
Es una historia de amor que mueve a la hilaridad porque los dos son igualitos, tan banales como insípidos -y no es ofensa sino descripción, nada más véanlos en las fotografías oficiales y en sus ‘posteos’ de redes sociales-.
Pero en el corazón no se manda, aunque en la política sí se juzga y ellos están en la palestra pueblerina de San Andrés Tuxtla.
Se trata, por supuesto, del alcalde morenista Rafael Fararoni -lo motejan “FaraNini” desde hace tiempo- y su novia Andrea Vargas, protagonistas de uno de los escándalos más recientes para Morena, su partido de reciente acogida porque ambos eran panistas, por un viaje que hicieron a Nueva York donde lucieron joyas, ropa y calzado de marcas costosas.
Ojo, que no de diseñador.
¿Sabían que una cosa son las prendas o moda caras y otra las de diseñador?
Según los parámetros en los estilos de alta gama, las primeras son las que tienen precio elevado pero se producen en serie, se venden en cualquier tienda promocionada como ‘fashionista’ y las puede adquirir cualquiera que lleve dinero en la mano.
Se les conoce como ‘prêt-à-porter’.
Los segundos son los modelos de unidades limitadas, personalizados, algunos exclusivos y que se adquieren en boutiques bajo cita, pedidos, medidas y previo historial como clientes.
En ese mundillo de la alta moda hay reglas extravagantes, por ejemplo la francesa Maison Hermès cuyos bolsos figuran entre los más famosos, exquisitos y caros del mundo, no vende a la primera sus prendas.
Se necesita acreditar que eres un cliente digno de tenerlas.
El proceso obliga a un historial de compras -que ya adquiriste anteriormente un perfume, una mascada, un reloj en alguna tienda que lleve tu registro- y solo así luego te venden el bolso.
Sus precios oscilan entre los 80 mil y 1.5 millones de pesos en los más populares porque hay modelos más caros.
Por eso, muchas damas que acuden a los bailogos de su pueblo, a bautizos, bodas o eventos políticos cargando una cartera con la leyenda Hermès como si fuera la bolsa del mandado, seguramente lo que llevan es una imitación o ‘contrefaçon’ como dicen los galos.
Aclarado lo anterior, se deduce que lo que esta pareja tuxtleca de nuevos ricos viste, calza y usa son de precios caros, más no de diseñador.
Y lo presume a los cuatro vientos como estatus de vida.
Claro pues “no hay naco anónimo” como decía “El Pirruris”-risas-.
“no hay naco anónimo”
Vaya, se ve que el tal Fararoni tuvo un buen maestro en esos desfiguros, a Juan Gómez, su jefe en la politiquería aldeana que también es muy dado a usar prendas caras y hebillas brillantes..
Honrando tal propensión a lo siútico, el munícipe sanandresano reaccionó a la difusión de su viaje a Estados Unidos y de lo que se cuelga y calza con un mensaje en redes sociales tan insulso como él mismo.
Dice que no tiene idea, en referencia a lo publicado, y asegura estar en su pueblo “comiendo esquites”.
¿Por qué este señor no aprovechó la efervescente exposición mediática del momento para promocionar algo típico de su terruño como el xoco, el tapicte de topote, los papayanes, las untadas de momocho, los mimilos o los gaznates?
¿Lo ven?
No hay naco anónimo y tampoco naco inteligente.
En cambio sí hay mucho esquitero.
NINI PURA SANGRE
Entre la naquiza te veas.
Otro personaje que hace días alcanzó fama nacional por la misma razón es Guillermo Herrera Pérez, hijo de Guillermo Herrera Mendoza, exdirigente de Convergencia -hoy Movimiento Ciudadano- que luego se hizo priista-fidelista y fue secretario de Comunicaciones en aquel sexenio fatídico.
Su madre es Gladys Pérez, magistrada del Poder Judicial del estado.
Este joven encendió las redes sociales y las descalificaciones por presumir un reloj de pulso con un precio de 9 millones de pesos y se mofó de sus críticos haciendo la faramalla de ir a una farmacia por un medicamento para miles a los que, según él, les dio un cuadro diarreico al enterarse de lo que se pone.
¿Ligar la defecación ajena con su estilo de usar y gastar?
Otra vez, no hay naco anónimo.
Es otro nuevo rico, muchos recuerdan cuando sus padres apenas salían el mes -cuando “andaban de perra-flaca”, dirían los claridosos-, aunque luego amasaron fortuna metiéndose a la política, esa de la mala, la que transa, alquila y trasquila.
Además, este individuo ostentoso debería ser más prudente porque el relojazo que presume trae otra marca menos prestigiosa.
No olviden que hace tiempo al progenitor lo ligaron a negocios con caballos de carrera que eran adquiridos y regenteados para la mafia.
En su momento, el exregidor porteño Alfonso del Rayo quien lleva años exiliado en Estados Unidos para evadir una retaliación del crimen organizado, contó parte del asunto y de las ganancias que le dejaron al exfuncionario fidelista por operar para los facinerosos protegidos en aquel sexenio.
Entonces, lo que se cuelga o se pone este ‘NiNi Pura Sangre’ no sería como para pavonearlo ante el mundo.
Mejor debería disfrutarlo discretamente en lugar de exhibirlo como si fuese un trofeo, ¿no creen?
Ah y para completar el prontuario del buen naco, el junior Herrera fue precandidato de Morena a la alcaldía de Alvarado.
Risas.
*Envoyé depuis Paris, France.