
Por Andrés Timoteo
EL CANARIO EN LA MINA
¿Sabían que en Irán, Cuba, Rusia, China, Corea del Norte, Nicaragua y Venezuela -hasta hace poco- está prohibida la risa?
Sobre todo reírse de los gobernantes.
Allí, más censurados y demonizados que los periodistas son los caricaturistas, esos que históricamente y por derecho de oficio hacen que la gente se ría hasta de sus propias tragedias.
A los déspotas -llámense Hugo Chávez, Nicolás Maduro, Fidel y Raúl Castro, Miguel Díaz Canel, Daniel Ortega, Kim Jong-un, Vladimir Putin, Alí Jamenei, Xi Jinping o en su momento Andrés Manuel López Obrador- les molestan los reporteros críticos pero detestan más a quienes los caricaturizan y hacen que la población se mofe de ellos.
El humorista cubano Enrique del Risco, Enrisco, exiliado en Estados Unidos, lo patentiza:
"Al autócrata la sátira, la burla y el humor siempre resultan un recordatorio insoportable de su falsa pretensión de poder... (y) los ataques a los humoristas resultan una señal infalible para detectar aspirantes a tiranos".
La intolerancia a las viñetas, los chistes y recientemente los 'memes' son un termómetro para medir el talante de los gobernantes y la calidad libertaria en los países.
Enrisco, en un artículo publicado en la revista "Humorsapiens" -está en línea- califica el trabajo de los caricaturistas y humoristas como "el canario en la mina" haciendo el símil de estos con las avecillas que en el siglo XIX se ponían en los túneles de las minas para detectar al instante la expulsión de gases tóxicos.
Por su rápido metabolismo, el canario moría envenenado mucho antes que los mineros.
Era el infalible detector biológico de la toxicidad.
Así los moneros.
Los tiranos odian la risa, dice a su vez el periodista Yoe Suárez, también cubano.
"Los comunistas tienen cero tolerancia con las cosas que hacen felices a las personas.
Y eso hace el humor.
Por eso persiguen y censuran y encarcelan y clausuran al humor.
Frente a él, los dictadores viven un gran nivel de inferioridad y no les gusta que se burlen de ellos".
En una entrevista para la revista satírica "¡Ay, qué muela!", Suárez apunta:
"La comedia es una herramienta política para combatir a las tiranías".
Cierto, pero hacer reír puede matarte y por eso algunos analistas coinciden que si bien "la libertad de expresión suele ser la primera víctima del autoritarismo" lo más real es que la primera víctima sea la libertad de hacer reír.
PASQUINES INMUNDOS
Enrisco, en su artículo relata cómo casi inmediatamente después del triunfo de la Revolución Cubana, en enero de 1959, Fidel Castro le declaró la guerra a los moneros antes que a reporteros y articulistas.
Hubo tres caricaturas publicadas en diarios -algunos mexicanos- que lo enfurecieron desde su primer año de dictadura.
Una, cuando promulgó la Ley Agraria en la que lo retratan marchando y seguido, no por campesinos sino por adinerados con sombreros de bombín.
"Los bombines" se llamó la viñeta elaborada por Antonio Rubio quien firmaba como Antonio.
La otra, una calavera sentada en la mesa frente a un plato vacío y con la leyenda:
"Señores, qué difícil es comer con un martillo y una hoz"
y la tercera de un voceador de periódicos gritando:
"¡Extra, extra, última hora: 45 minutos Fidel sin hablar!"...
Burlándose de los discursos de Castro que duraban horas.
De 1959 a 1964 quince caricaturistas huyeron al exilio.
Fidel los odiaba y los persiguió.
A ellos y a los diarios que publicaban sus dibujos los tildaba de...
"Repugnantes, aliados de ricos, golpistas, traidores a la Revolución y vulgares esbirros contra la patria".
En México, López Obrador y sus corifeos en Morena los tachan de "traidores a la patria", "que perdieron sus privilegios" y "pasquines inmundos".
Castro cerró todos los periódicos en Cuba en menos de dos años.
López no pudo cerrarlos en México aunque ganas no le faltaron.
RAÚL Y DONALD
Pero el humor y la caricatura son infaltables en una democracia y en la resistencia cuando hay autocracia..
La clandestinidad, el exilio, las amenazas, la censura, la persecución e incluso la muerte son precios a pagar y que moneros y cómicos saldan sin chistar..
Actualmente en Cuba, el caso más próximo por geografía y complicidad de la 4T con la dictadura, florece el humor político gracias a las redes sociales.
Hay un canal en la web, UniVistaTv, realizado desde Miami, con una serie de 'sketchs' llamada "Los hijos de Putín" -así con acento-.
Sus actores son geniales.
Recrean imaginarias conversaciones telefónicas entre Donald Trump y Raúl Castro, este último ridiculizado por su homosexualidad oculta públicamente pero sabida en toda la isla desde hace décadas por aquel romance con el bailarín español Antonio Gades.
Trump le pide a Castro entregarse y éste hace maromas para no hacerlo y ofrece, en cambio, la cabeza de Díaz Canel.
En otros episodios hasta "El Chapo" Guzmán sale a colación.
Disfrútenlos como lo hacen los cubanos.
Es un humor tan actual como necesario, la resistencia en comedia a la tiranía castrista hoy en estertores.
https://www.youtube.com/shorts/FCYuBS3iF0s , https://www.youtube.com/watch?v=ZixGn5Iz1nQ y https://www.youtube.com/watch?vxqrpwYeIs
*Envoyé depuis Paris, France.