
Por Andrés Timoteo
DEFENDIENDO EL OFICIO
"Los periodistas fueron noticia", así como se llama la columna de don Lorenzo Franco, ahora el gremio está en la palestra mediática.
Las agresiones de parte de alcaldes, políticos, líderes basurales y hasta de la propia gobernante estatal -cuya guardaespaldas zarandeó a una reportera de TV Azteca porque a su jefa no le gustó la pregunta que le hizo- han sido noticia en días recientes.
Nada nuevo, son los gajes del oficio.
Lo novedoso, quizás, es la usurpación y el plagio del trabajo reporteril así como la instrumentalización cachirulesca de los mecanismos de supuesta protección gubernamental.
La referencia es por el caso de un 'influencer' llamado Rodrigo Costra quien supuestamente fue amenazado por el padre de la exalcaldesa porteña Patricia Lobeira, el exdiputado local Juan Lobeira -hay versiones de que es un montaje como el que hizo en días anteriores fingiendo un pleito en el estudio con el diputado priista Héctor Yunes-, por la información que divulgó sobre la compra a sobreprecio de pollos para regalarlos en las colonias populares días antes de dejar el cargo.
Este señor Costra se tiró al suelo, pataleó, se rasgó las vestiduras, se echó ceniza sobre la cabeza y gritó a todo pulmón que él y su familia estaban en grave peligro, que son víctimas de un atentado a la libertad de prensa.
Vaya, toda una Magdalena en pleno Viernes de Crucifixión.
Se nota que el tipo no sabe lo que es el verdadero peligro por ejercer esa libertad a contracorriente y bajo gobiernos no solo autoritarios sino criminales.
Claro, no tiene idea porque no es periodista.
Sí, ejerce su libertad de expresión -ojo, que no de prensa- y nada más.
Lo hilarante es que sus seguidores piden la intervención de la elefantina Comisión de Protección -risas- a Periodistas.
Pero, ¿cómo si no es periodista?
Y aunque interviniera da lo mimo porque los morenistas comisionados no arreglan nada ni protegen a nadie. Risas.
Sin embargo, el asunto son las formas y los disfraces.
Para empezar, Costra debería ser sincero con su audiencia -sus seguidores- y aclarar que si bien se asume como comunicador, no hace periodismo y ante la opinión pública ofrecer una disculpa por colgarse de información ajena y por apropiársela sin siquiera citar a los que la recopilaron.
Es decir, finca su trabajo 'pirateándose' el esfuerzo ajeno.
Los mismos colegas de Veracruz lo han denunciado por el robo de sus notas y reportajes, negarles el crédito obligado y mucho menos la participación de las ganancias que obtiene por las 'vistas' y los 'likes'.
Por supuesto que es loable que los compañeros no se queden callados y exhiban a este tipo de comentaristas abusivos que no saben -y les vale- lo que cuesta ir a buscar la información, procesarla y convertirla en noticia.
No conocen de riesgos, desveladas, ayunos, peligros y tiempo y dinero invertidos.
Muy caradura este 'influencer' que ahora se victimiza y llora porque el tal Lobeira lo espantó con el 'petate del muerto', aunque los perspicaces sostienen que se trata de un 'show' para monetizar.
HABLAN LOS PACOS
Dos publicaciones en redes sociales de colegas son importantes a citar. Una, del periodista Paco Martínez:
"A nombre de los reporteros, te exigimos que dejes de apropiarte de las notas y el trabajo periodístico.
Soy reportero, sé perfectamente que no es un trabajo fácil, y mucho menos en estos tiempos tan difíciles y peligrosos.
Es inaceptable que utilices de manera abusiva la información que se genera día con día, principalmente en el estado de Veracruz, solo para alimentar tus TikToks.
Tú no eres periodista ni reportero; respeta la labor de quienes realmente salen a la calle a buscar la noticia mientras tú sólo la tomas con comodidad.
Si vas a usar información ajena, lo mínimo es dar el crédito a quienes la generan. ¡Respeta nuestro trabajo!".
Bien por Paquito -¡saludos hasta Jalapa!-
Otro colega que se llama igual, Francisco de Luna, dijo lo propio:
"Habla del robo de limón en Chavarrillo, pero también, él se robó este material de la página de Entre Paréntesis.
Si tiene su medio de comunicación, pues que genere su propio material, que lo haga como todos los reporteros que estamos en calle, que contamos las historias de las víctimas.
Para este 'influencer' es más fácil detrás de su escritorio cachando las notas para editar y recortar los videos, pero quienes generamos nuestra propia información, nuestro propio material lo (re)conocemos cuando nos lo roban.
Si me lees, te invito una semana a que vayamos a reportear.
Te aseguro que de verdad te va a encantar. Y así, te enseñaré a que seas reportero, periodista y tener contactos para que no se te dificulte contar temas".
Y así otros colegas han exhibido al tal Costra quien, como su apellido lo dice, se convirtió en una costra para el gremio, no la que sana una herida sino la que supura y lastrea de forma parasitaria.
¡Qué deje de plagiar el trabajo ajeno y que se junte con sus iguales!
No sé, tal vez El Chapucero o Lord Molécula, está más esa línea ¿no creen?
Ah y el título de este texto no es por él sino por los colegas que sí son periodistas y defienden al oficio y al gremio.
*Envoyé depuis Paris, France.