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TEXTO IRREVERENTE | ADIEU À LA BELLE - El miércoles se despidió a Brigitte Bardot en su tierra adoptiva -ella es parisina-, Saint-Tropez un pueblito pesquero del Mediterráneo y he aquí diez apuntes del suceso: Uno, la leyenda del cine francés...

El miércoles se despidió a Brigitte Bardot en su tierra adoptiva -ella es parisina-, Saint-Tropez un pueblito pesquero del Mediterráneo y he aquí diez apuntes del suceso: Uno, la leyenda del cine francés que solía firmar con sus dos iniciales...

Por Andrés Timoteo

ADIEU À LA BELLE

El miércoles se despidió a Brigitte Bardot en su tierra adoptiva -ella es parisina-, Saint-Tropez un pueblito pesquero del Mediterráneo y he aquí diez apuntes del suceso:

Uno, la leyenda del cine francés que solía firmar con sus dos iniciales, BB, fue sepultada en el Cementerio Marino y es la más famosa de las quince personalidades que allí reposan entre cantantes, cineastas, estilistas, pintores y políticos, casi todos de influencia local en aquella zona de la Riviera Francesa.

Dos, fue un funeral discreto como lo pidió la diva, la mayoría de los asistentes eran lugareños que convivieron durante cincuenta años con ella, todos la conocían y la saludaban frecuentemente.

Tres, a pesar de eso, el ayuntamiento colocó un enorme cartel en el centro del poblado con la leyenda:

"Merci, Brigitte" ("Gracias, Brigitte") -por haber existido y vivir aquí-.

Cuatro, sí asistió su hijo malquerido Nicolas Charrier con las dos nietas y los bisnietos.

Cinco, la ceremonia religiosa se realizó en el templo Notre Dame de l'Assomption (Nuestra Señora de la Asunción) y las exequias fueron cantadas por Mireille Mathieu, ya retirada -tiene 79 años- y que dejó su mansión en el norte de París para trasladarse a Saint-Tropez a despedir a su amiga pese a sus dificultades motrices, tiene una afección en las piernas que la hace cojear pero aún así caminó detrás del cortejo fúnebre.

Seis, también acudió Marine Le Pen, la líder del partido ultraconservador Rassemblement National (RN), amiga suya igualmente, aunque lo hizo a título personal, no político.

Siete, no fue invitado el presidente Emmanuel Macron, es más fue vetado porque así lo dejó dispuesto Bardot.

Ocho, su féretro no fue de Cristal de Bohemia ni de metales o maderas preciosos como se había especulado, sino de mimbre.

Lo tejieron artesanos de Le Boisle, una pequeña comarca en La Picardy, región al norte del país, en dos colores, paja y bronce, y lo coronaron con un bouquet de gerberas y lavandas de Provenza.

Nueve, el clima mediterráneo permitió las pompas fúnebres pues en París hubiera sido imposible dado que Francia ahora está azotada por una onda ártica y la Ciudad Luz bajo tormenta de nieve desde hace cinco días.

Y diez, la despidieron con música gitana, cantada en español y catalán.

Los integrantes originales del grupo galohispano "Gipsy Kings" ("Reyes Gitanos") se reencontraron para ir a honrar a Bardot.

Siguieron el cortejo fúnebre entonando, a golpe de guitarra, la melodía que tanto le gustaba:

"Ay niña yo te encuentro/ solita por la calle./ Yo me siento enamorado, /Yo me siento, ay, triste y solo./ Djobi, Djoba/ cada día yo te quiero más,/ Djobi, Djobi/ cada día yo te quiero más".

Dicen que "Djobi, Djoba" viene del árabe, otros que del occitano y otros más que del catalán antiguo pero es una expresión muy gitana que significa "Aquí, Allá", y en la despedida de Bardot tuvo la connotación de que los gitanos y toda Francia la quisieron en vida, y la siguen queriendo ahora que ya no está, hasta el Más Allá.

Así fue el adiós a la bella Brigitte.

40 AÑOS SIN RULFO

El mismo miércoles 7 se cumplieron cuarenta años del fallecimiento del mexicano Juan Nepomuceno Carlos Pérez Rulfo Vizcaíno, cuyo nombre literario es Juan Rulfo, maestro de la prosa y del realismo mágico, y gloria de las letras mexicanas e hispanoamericanas.

La referencia más socorrida apunta a que Rulfo sólo escribió dos libros en su vida, "El llano en llamas" (1953) y "Pedro Páramo" (1955), aunque hay otra obra que parecería inacabada.

Se llama "Castillo de Teayo" en la que describe su llegada a ese pueblo del norte de Veracruz y donde afirma que los dioses prehispánicos fue destruidos por esa "gente de razón" que hizo la Conquista.

En realidad no es un texto inacabado, aunque se antoje así por lo breve, sino parte de la colección de cuentos "El Gallo de Oro" (1980).

Solo tres obras literarias escribió el jalisciense, pero dos son pilares de la literatura y fueron suficientes para fundar una escuela que admiraron y educaron a otros grandes, entre ellos el colombiano Gabriel García Márquez y el argentino Jorge Luis Borges.

"Lea esta vaina, ¡carajo!, para que aprenda", le espetó Álvaro Mutis a García Marquez en los años sesenta cuando ambos se encontraron en la Ciudad de México.

"Esa Pedro Páramo y lo leí, lo devoré, y aprendí", contó García Márquez en sus memorias.

De hecho, el colombiano trató de imitar la pluma rulfiana.

La novela "Pedro Páramo" inspiró "Cien años de soledad" (1967) -Macondo es la Comala de Rulfo- y la colección de cuentos "El llano en llamas" lo empujó a escribir "Doce cuentos peregrinos" (1992).

¿Solo tres libros escribió Juan Rulfo?

No escribió poco.

Escribió lo justo.

Y escribió lo grande que todavía alcanza hasta el presente, como se expone en una remembranza publicada esta semana por la agencia bonaerense Infobae.

Hay que leer o releer a nuestro Rulfo en este 2026.

En lo personal -y con la debida disculpa por la primera persona-, el cuento que más me gusta es "Diles que no me maten…", incluido en "El llano en llamas".

( https://revistamimeografo.com/juan-rulfo-mexico-diles-que-no-me-maten )

*Envoyé depuis Paris, France.