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TEXTO IRREVERENTE | A CALZÓN CHINO - Es el juego de los tunantes. Los morenistas de Veracruz están captando nuevos alcaldes después de que no lo consiguieron en las votaciones. Ahora se compra y amenaza a ediles de otros partidos para que salten…

Es el juego de los tunantes. Los morenistas de Veracruz están captando nuevos alcaldes después de que no lo consiguieron en las votaciones. Ahora se compra y amenaza a ediles de otros partidos para que salten a la "cuarta...

Por Andrés Timoteo

A CALZÓN CHINO

Es el juego de los tunantes.

Los morenistas de Veracruz están captando nuevos alcaldes después de que no lo consiguieron en las votaciones.

Ahora se compra y amenaza a ediles de otros partidos para que salten a la "cuarta transformación" y ésta engrose su mapa municipal de forma hechiza.

Adolfo Ramírez, el dirigente priista, fue el primero en denunciarlo y lo confirmó Luis Carbonell de Movimiento Ciudadano: Morena se roba a los nuevos ediles.

Algunos aguantarán, pero otros no porque son "nalgas prontas" -dirían en la colonia, risas- como Pablo Martínez de Cosautlán quien a menos de una semana de haberse sentado en la silla edilicia renunció al tricolor y se pasó a Morena.

Al menos otra decena de ediles opositores está en la misma ruta.

¿Y quién hace la mercadería?

El guerrillero con fusil de palo, Esteban Bautista, que regentea el congreso local.

Las famosas "Audiencias Ciudadanas" que presume en realidad son "Audiencias de Calzón Chino" -risas otra vez- pues eso les aplica a los alcaldes.

Los cita para "convencerlos" de abandonar su actual militancia y afiliarse a Morena con todas las consecuencias que les traerá.

El ladino Bautista primero les habla de las bondades de ser morenista: un buen trato presupuestal, gestión de obras y la garantía de que no serán fiscalizados ni mucho menos procesados judicialmente aun cuando cometan cualquier tipo de pillería.

Si eso no los anima, entonces viene la amenaza del garrote: bloqueo de obras, escasez de recursos, auditorias e inminente persecución judicial así no hayan cometido delitos ya que para eso tienen la fábrica llamada Fiscalía General.

Todo eso se puede evitar, les dice, sumándose al nahlismo.

¿Cómo la ven?

Por supuesto, Bautista salió a negar todo.

Es más, retó a Ramírez a presentar pruebas y prometió dejar el cargo legislativo si lo hace, pero eso es mera baladronada de forajido.

Sabe que los ediles amenazados no dirán nada para evitar represalias y que no hay registro, al menos disponible por ahora, de esos chantajes.

El líder priista no aportará esas pruebas, no porque no haya existido el cohecho sino porque en política esto es difícil de sustentar, y entonces el sedicente zapatista no dejará el cargo.

Es el juego de los granujas, se repite.

Lo hilarante del asunto es que Bautista Hernández pregonó que no sería igual que su antecesor en la coordinación legislativa, el tuxtleco Juan Gómez, quien también amenazaba y compraba alcaldes, y resultó igual.

Esto se veía venir.

Ambos tipos siempre se han parecido, hasta tienen el mismo hablar cantado de rancho, entonces ¿por qué no iban a tener las mismas mañas?

Tal vez la única diferencia es que Bautista tiene un título universitario -dice que es profesor- y el otro tiene secundaria trunca.

Sobre el resto, son como dos gotas de agua -turbia-.

RANCHERA EXTIRPADORA

Finalmente se fue el misanteco Valentín Herrera de la Secretaría de Salud y lo hizo indignamente.

Lo ningunearon y maltrataron, pero ahí siguió un año.

Su patético caso alude al de otro brillante cardiólogo de los tiempos de la fidelidad -¿alguien recuerda el nombre?- que fue responsable del programa "De corazón a corazón" aplicado por el DIF estatal.

Aquel galeno a pesar de que se decía amigo personal de Rosa Borunda, la entonces primera dama, no pudo ser nombrado secretario de Salud debido a las grillas internas y entonces solo quedó como un colaborador externo.

No tuvo la dignidad para dar un paso de lado, igual Herrera ahora.

Las suyas son historias repetidas.

Al misanteco le dieron una jefatura sin poder, sin capacidad de mandar ni de dirigir.

Vaya, ni siquiera le informaban del manejo presupuestal y de ahí que cuando la prensa le preguntaba sobre asuntos escabrosos mejor salía corriendo.

Por eso renunció, aunque tardíamente.

Si se hubiera tenido respeto así mismo no hubiese permitido que le cargaran las transas financieras, el desabasto de medicinas e insumos y la depauperación de los servicios sanitarios.

Pero su blandenguería lo hizo permanecer y pasar humillaciones.

Entonces se lo tiene merecido.

Ahora la gobernante Rocío Nahle rebaja la apuesta en la dependencia pues de tener a una eminencia médica puso como reemplazo a una doctora de pueblo, Mariela Hernández, exalcaldesa de Las Choapas, que no tiene ningún mérito destacable en medicina.

Ahí aplica la canción de Paquita la del Barrio que dice "pero que mal calculé,/ yo te creía tan decente/ y te gusta lo corriente/ por barato yo qué sé". Risas.

Peor aún, a la señora la motejan "La Ranchera Extirpadora" porque en tan sólo cuatro años de gestión edilicia se hizo propietaria de tres ranchos ganaderos y se especializó en extirpaciones, pero del erario municipal pues extrajo el dinero exitosamente aunque no de forma quirúrgica sino a machetazo limpio y sin anestesia.

A la Secretaría de Salud no le aplicaron el remedio sino que le inocularon la enfermedad.

Ah y la primera disposición de Hernández en su nuevo cargo fue encargar lotes del periódico "Regeneración" para distribuirlo entre pacientes y personal.

Los enfermos no tendrán su medicamento, pero sí un ejemplar del órgano propagandista de Morena.

*Envoyé depuis Paris, France.