
Andrea Pirlo
Ricardo Chua
VERACRUZ Y LA ZOZOBRA, UN DÍA DESPUÉS.
Lo ocurrido ayer en Jalisco, donde fue abatido un líder criminal de uno de los más poderosos grupos fuera de la ley en México y nivel internacional, que provocó severos actos de violencia en 20 entidades del país, entre ellas Veracruz, donde se destacan principalmente bloqueos a carreteras, incendios de camiones del transporte público y privado, ataques a comercios establecidos, gasolineras y grandes tiendas de autoservicio, así como una estela de muerte de elementos de las fuerzas federales mexicanas y de este grupo transgresor.
Se puede decir, que pese a los costos, es un BUEN PUNTO para el país.
Pero a pesar de que los gobernantes dicen, que ya todos estos actos violentos fueron desactivados, hay una realidad en el Estado.
Donde se presentaron muchos de estos eventos de inseguridad y violencia.
Y es que la sociedad tiene temor, de que sea el inicio de otra etapa de miedo y zozobra como se vivió en Veracruz hace 20 años.
Por lo pronto, las corridas de camiones como ADO y Estrella Blanca fueron suspendidas por las carreteras de la entidad.
Sobre todo en zonas como el centro y norte del Estado.
Y ese es el temor, que esto se pueda agravar al paso de los días.
Ya que con el abatimiento de este poderoso personaje fuera de la ley.
El conflicto que se puede desatar en Veracruz, son los reacomodos de esas "células" del crimen y esto traiga más violencia.
Ya que empezará la lucha por el liderazgo a falta del líder.
Y lo que tienen que garantizar los gobernantes a la sociedad, es que la paz y tranquilidad, no se va a interrumpir, pero luego de lo ocurrido en varios puntos del Estado.
A veces esa confianza no se logra tan rápido.
Por lo que después de este hecho, lo consiguiente será no "regarla" con alguna declaración del gobierno en la semana, que pueda "mermar" el logro obtenido.
Esto debido a que para nadie era un "secreto" que era previsible que se presentara una reacción de este grupo ilegal ante los acontecimientos recientes en Tapalpa, Jalisco.
En estos contextos, la clave para un gobernador de un Estado y la federación, no es caer en una confrontación reactiva entre elementos sus policíacos en contra sicarios o elementos de estos grupos fuera de la ley, que puedan provocar una escalada de violencia, sino que deben fortalecer la inteligencia, su presencia territorial y la disuasión estratégica.
Ya que una respuesta impulsiva podría multiplicar víctimas, sin resolver el problema estructural de fondo.
Finalmente, se puede considerar que el gobierno de México, ha entendido la importancia de actuar con prudencia y estrategia.
Pero también es evidente, que los brotes de violencia de estos grupos fuera de la ley, siempre tienden a concentrarse en zonas donde existe mayor presencia de estos transgresores y Veracruz, no escapa de esa realidad.
Por eso, en algunos casos, la debilidad o vulnerabilidad institucional a nivel local, siempre se demuestra de manera particular en los gobiernos municipales.
Que no tienen como enfrentar a estos grupos.
Motivo por el cual, lo que podría verse en Veracruz, no sería necesariamente una explosión generalizada de violencia, sino "ajustes" focalizados en zonas donde ya hay presencia de estos grupos fuera de la ley, como el norte del estado, particularmente, en municipios como Tuxpan, Poza Rica, Álamo y otros más.
Pero ahora todo va a depender de qué tan fuerte y coordinada sea la respuesta gubernamental y las decisiones que tomen, si es que no hay una estrategia de contención y disuasión, si se podrían dar estos "picos" de violencia.
Si bien, por los datos que se saben, este grupo fuera de la ley en especial, si tiene una presencia fuerte en Veracruz y es uno de los actores con mayor capacidad operativa en todo el estado.
También es una realidad, que hay otros grupos operando en este territorio, que desde los últimos años de gobierno estatal de Cuitláhuac García, tuvo su principal zona de influencia en el norte de Veracruz y hoy ha ampliado su radio de operación, extendiéndose hacia el sur y otras regiones del estado.
Razón por la cual, estás disputas por territorio aunado a la ausencia y debilitamiento en la cadena de mando del grupo fuera de la ley, afectado ayer domingo en Jalisco, pues, son propensas a generar más enfrentamientos y "picos" de violencia, mientras los grupos intentan reacomodarse o ganar control total de los territorios que entrarán en disputa.
Así que el reto para el Gobierno del Estado, no solo será la reacción operativa, y la coordinación efectiva con el Gobierno Federal y, sino que al mismo tiempo, tienen que fortalecer el orden hacia abajo, es decir, en los municipios.
Además de que PRINCIPALMENTE, el gobierno estatal de Veracruz deberá trabajar en su área de comunicación política, para evitar que las narrativas de pánico, se impongan en la conversación pública o en el imaginario colectivo.
Ya que eso sucede siempre, cuando no se fija postura por parte de un gobernante, y se continúa con el silencio institucional.
Lo cual da espacio a teorías y rumores falsos.
Pero eso ya depende de los gobernantes y con ello evitan caer en ese vacío de poder en materia de comunicación social.
Es decir, deben saber cuándo informar.
REFLEXIÓN
En materia de seguridad, México ha alcanzado un hito importante.
La confirmación de la SEDENA sobre la colaboración de Estados Unidos, en este caso de ayer domingo en Jalisco, no resta mérito a este logro, que es un duro "golpe" a los grupos fuera de la ley y que además demuestra la capacidad del gobierno.
La relación entre México y Estados Unidos se verá aliviada, pero esto no evita que haya daños colaterales en estados como Veracruz.
Pero es probable que veamos más detenciones y que se entreguen más personajes fuera de la ley a las autoridades estadounidenses.
AMEN.