
EN DEFENSA DE FIDEL HERRERA BELTRAN
El exgobernador de Veracruz no puede defenderse desde el lugar donde está, descansando en paz, pero tiene a su hijo, político también, Javier Herrera Borunda.
Va la historia, sucede que uno de los Monreal (Saúl) dijo no sé qué cosas de Fidel.
Javier le respondió:
“El día de hoy, el señor Saúl Monreal hizo afirmaciones públicas sobre mi padre, Fidel Herrera Beltrán, que no sólo son falsas, sino que cruzan una línea que en la vida pública no se puede normalizar, convertir una mentira en 'verdad' mediática para generar impacto político.
Quiero ser absolutamente claro y preciso: mi padre nunca estuvo detenido, nunca existió una orden de aprehensión en su contra, ni en México ni en ningún otro país.
Esto no es un debate de opiniones.
Es un hecho verificable.
Y cuando se afirma lo contrario, no estamos ante una 'polémica'; ¡estamos ante difamación!
Lo preocupante no es sólo lo que se dijo, sino el método: insinuar sin pruebas, sembrar sospecha donde deberían existir documentos, evidencia y rigor.
La historia, la política y el periodismo exigen un mínimo: ¡sustento documental y verificable!
Lo demás es ruido, y el ruido también destruye.
Hay un punto adicional que no puedo pasar por alto.
Siendo Saúl hermano de Ricardo Monreal, a quien respeto, considero un gran ser humano, y con quien mi padre compartió una vida pública marcada por el oficio político, la lucha por sus estados y la convicción de construir un México mejor, cabría esperar que el señor Saúl tuviera un sentido mayor de responsabilidad.
Se puede disentir, debatir e incluso confrontar, pero no se debe degradar el discurso al terreno de lo infundado, menos aún utilizando el nombre de alguien que ya no está para defenderse.
Por eso, y sin rodeos: si el señor Saúl sostiene lo que dijo, estoy plenamente dispuesto a compartir un foro públicamente como corresponde, de frente, con pruebas sobre la mesa y con sustento histórico, pero sobretodo con la verdad jurídica.
Y si lo que faltó fue información seria, con gusto puedo hacerle llegar material documental y libros de historia para que este debate se mantenga en el nivel que Veracruz y México merecen.
Lo único que no aceptaré nunca es que se mancille el honor de un hombre que ya falleció, usando insinuaciones como herramienta de campaña.
Y te lo digo también desde lo humano: para mí es un orgullo ser hijo de mi padre, y no soy el único.
Hay miles de veracruzanos que recuerdan hechos concretos: apoyo real, oportunidades, educación y salud.
Veracruz siempre fue su prioridad.
Eso también es historia, y vive en la memoria de muchos de nuestros paisanos.
Te agradecería que, desde tu canal, se le dé espacio a lo que corresponde: la verdad.
Ya sea para aclarar y desmentir lo dicho, o para facilitar una entrevista con ambos, donde las palabras se sostengan como deben sostenerse: con evidencia, no con señalamientos ligeros.
Gracias por tu tiempo y por tu trabajo.
Un abrazo.
Fidel Herrera Borunda”.
P.D.
MIA: A Saúl Monreal se le olvida que, cuando su hermano, Ricardo Monreal, el PRI lo expulsó de su bancada, fue Fidel Herrera Beltrán el que le cedió uno de las dos oficinas que tenía, al ser vicecoordinador priísta.
Cosa que Ricardo siempre apreció, pues iba a despachar en el suelo.