
gilberto haaz
Entre empresarios te veas. Camelot.
ELEMENTAL MI QUERIDO ROMO
Cuando se desarrollaba la contienda entre AMLO y Anaya y los del PRI y amigos que le acompañaban
La contienda se veía apretada.
Ricardo Anaya repuntaba pese al riqui-riquin-canallín-, pero Peña Nieto apretó el pacto de impunidad y cuando le firmaron que nada le pasaría, apretó a los contrarios, a Anaya le fincaban hasta accidentes de tránsito, a su candidato del PRI lo traicionó.
Ya no había de otra, las cartas estaban echadas y como en el ajedrez, el Jaque Mate se lo había concedido Peña a AMLO.
Yo te dejo ganar y tú proteges mi salida, aunque me vaya del país. Así fue.
Pacto como entre gitanos, sólo faltó el cuchillo para cortarse un poco y chocar las muñecas y que esa sangre no fuera con tinta sangre del corazón, como cantaba Julio Jaramillo.
En aquel tiempo, como dirían los curas en misa, había un hombre cercano a AMLO, era el que vería al sector empresarial, uno en el que no desconfiaban, uno de ellos que los había tratado por años, Alfonso Romo Garza, con grandes entorchados, heredero familiar de Francisco I. Madero y con estudios siempre en escuelas buenas, algunas religiosas:
Instituto Patria, Compañía de Jesús, Tecnológico de Monterrey, IPADE, en fin, con él no había que desconfiar, los empresarios a quienes visitó uno por uno les hablaba de las maravillas de AMLO, que era casi como su Mesías.
EL HILO SE ROMPIO
Llegaba a todo el país y se llevaba de invitados a los empresarios picudos, aquí vino por varios, de Orizaba se llevó a unos 15 que llegaban a México y, con santo y seña, tocaban a donde estaría quien buscaba la presidencia, pero los empresarios desconfiaban de él.
El asunto era el nuevo aeropuerto mexicano, Romo y AMLO, en ese orden, les daban a todos el juramento de que harían ese aeropuerto.
Pura lengua, en cuanto ganaron fue lo primero que hizo, burlarse de ellos y decirles, si no han tomado nada: Tomen,
Hasta a Carlos Slim, que es el Santo Grial del empresariado mexicano, cuando le dijo que él lo hacía, que el gobierno no tenía que poner nada de dinero, AMLO solo sonrió.
Luego lo calmó dándole obra.
Pues esos dos años que estuvo allí Romo, quién sabe qué tantas cosas habrán ocurrido que hoy, manchados de corrupción como ningún otro gobierno, y vaya que hubo gobiernos tentones, Morena y Amlo y Alfonso Romo sufren las consecuencias.
Está siendo señalado por los americanos, que son a los que hay que tenerles miedo, porque aquí se protegen todos ellos, y Vector Casa de Bolsa, propiedad de Alfonso Romo, enfrenta un juicio y severos señalamientos por presunto lavado de dinero relacionado con el narcotráfico y empresas vinculadas a Genaro García Luna.
La UIF investiga transferencias sospechosas desde agosto 2024, llevando a sanciones del Departamento del Tesoro de EE. UU., y a la revocación de su licencia por la CNBV.
Otra versión que corre en las redes, aún sin confirmar, es que Alfonso Romo ya está en pláticas con los americanos, para volverse un testigo protegido, como ahora se estila.
Vaya uno a saber.