*Un grupo bipartidista de senadores busca aliviar esa carga de costos con la Ley INSULIN, un proyecto para limitar el costo del medicamento a 35 dólares al mes para los estadounidenses con seguro privados
NUEVA YORK (Agencias).- Bain Brandon, de dos años, tiene diabetes tipo 1 y necesita insulina para vivir.
Pero aun con seguro médico, el precio no es bajo.
Un suministro para un mes de frascos de insulina y un suministro para tres meses de plumas de respaldo para el niño de Mississippi les costó a sus padres 194 dólares la semana pasada, indicó su madre, Marlee Brandon, de 29 años.
Pueden pagarlo por ahora, pero a ella le preocupa el futuro.
“Algún día, Bain será un adulto y ya no podrá estar amparado por nuestro seguro”, afirmó Marlee.
“Siento que mucha gente no se da cuenta de cuánto es y de lo caro que resulta”.
Un grupo bipartidista de senadores busca aliviar esa carga de costos con la Ley INSULIN, un proyecto para limitar el costo del medicamento a 35 dólares al mes para los estadounidenses con planes de seguro privados.
El proyecto, presentado la semana pasada por las senadoras Jeanne Shaheen, demócrata por Maine, Raphael Warnock, demócrata por Georgia, Susan Collins, republicana por Maine, y el senador John Kennedy, republicano por Luisiana, también pondría en marcha un programa piloto para ofrecer insulina más asequible a estadounidenses sin seguro en 10 estados.
Una ley similar se aprobó en 2022 como parte de la Ley de Reducción de la Inflación de la era del expresidente Joe Biden, un amplio paquete de los demócratas que logró limitar el precio del medicamento a 35 dólares al mes para los adultos mayores en Medicare.
La legislación, que es la más reciente en un largo esfuerzo de algunos legisladores de ambos partidos por contener el precio de la insulina, enfrenta muchos obstáculos, entre ellos, las preocupaciones sobre el costo y otras prioridades legislativas en pugna.
Aun así, con Trump en la Casa Blanca y el Congreso ahora controlado por su Partido Republicano, se abre una oportunidad para una inusual victoria bipartidista sobre la asequibilidad de la salud en un año en el que el aumento de los costos de la atención médica preocupa a votantes de ambos partidos.
El costo de la insulina, un medicamento vital para millones, varía ampliamente
Unos 8,1 millones de personas en Estados Unidos usan insulina, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés).
Entre ellas hay más de 2 millones que padecen diabetes tipo 1 y morirán sin un acceso regular a la insulina.
El medicamento también ayuda a controlar los niveles de glucosa en personas con otros tipos de diabetes.
Pero el precio de la insulina puede variar mucho.
Mientras algunas personas con seguro privado no pagan nada o muy poco, otras gastan cientos de dólares cada mes, además de otros costos por su diabetes, como bombas, sensores de glucosa en sangre y otros suministros.
Además de la ley de 2022 que redujo los costos de la insulina para los beneficiarios de Medicare, más de la mitad de los estados han aprobado en los últimos años sus propios topes al copago del fármaco, que oscilan entre 25 y 100 dólares al mes para pacientes con planes de seguro regulados por el estado.
Los principales fabricantes de insulina, Eli Lilly, Sanofi y Novo Nordisk, también han tomado medidas para reducir el costo del medicamento, con distintas combinaciones de recortes en los precios de lista, límites a los costos para los consumidores y ampliación de la asequibilidad.
Aun así, no todos los pacientes acceden a precios más bajos.
Alrededor del 57% de los estadounidenses con seguro médico privado tienen planes autofinanciados que los estados no pueden regular, según Matthew Fiedler, investigador principal del Centro de Política de Salud de la Brookings Institution.
Eso significa que quedan fuera de los proyectos estatales de tope de costos.
Asimismo, algunos pacientes no tienen seguro o enfrentan dificultades con los programas de ahorro de costos de los fabricantes.