*El endurecimiento de la política estadounidense coincide con las demandas del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
BAGDAD, (Agencias).- La Embajada de Estados Unidos en Irak utilizó sus canales oficiales en redes sociales para cerrar filas con el presidente Donald Trump, en medio de una escalada de tensiones que ha llevado el despliegue militar estadounidense en la región a niveles críticos.
A través de la red social X (antes Twitter), la misión diplomática compartió una imagen en blanco y negro del mandatario acompañada de un mensaje contundente en árabe:
“El presidente Trump fue claro al afirmar que el régimen iraní no puede seguir desestabilizando la región”.
Minutos después, la misma embajada reforzó el mensaje publicando la versión traducida al inglés.
Presión diplomática y despliegue militar
Esta muestra de apoyo digital no es un hecho aislado.
Se produce tras las recientes declaraciones de Trump, quien ha sugerido la posibilidad de acciones militares como mecanismo de presión para obligar a Teherán a negociar un nuevo acuerdo nuclear más restrictivo.
President Trump has been clear. pic.twitter.com/LiwKwy0o7d
— U.S. Embassy Baghdad (@USEmbBaghdad) February 21, 2026
En el terreno, la advertencia de Washington cuenta con un respaldo bélico masivo, como el portaaviones USS Abraham Lincoln, el cual ya opera en aguas de Oriente Medio, mientras que el USS Gerald R. Ford se dirige a la zona para sumarse a las operaciones.
Además, según reportes del diario The Times, el despliegue incluye más de 50 aviones de combate adicionales, decenas de aviones cisterna de reabastecimiento, además de destructores, cruceros y submarinos.
El factor Israel y la postura de Teherán
El endurecimiento de la política estadounidense coincide con las demandas del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
Al respecto, el líder israelí ha insistido en que cualquier pacto con Irán debe ser integral, exigiendo no solo el fin del programa nuclear, sino también el desmantelamiento de su arsenal de misiles y el cese del apoyo a grupos como Hamás y Hezbollah.
Por su parte, el gobierno iraní mantiene una postura defensiva, pues Teherán ha reiterado que las conversaciones deben limitarse estrictamente al ámbito nuclear, asegurando que no han enriquecido uranio desde los ataques sufridos el pasado verano por parte de fuerzas estadounidenses e israelíes.