*El centro de la atención ante los hechos ocurridos de este sábado son los mercados financieros globales
WASHINGTON. (Agencias).- Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra Irán el sábado, apuntando a su liderazgo y sumiendo a Medio Oriente en un nuevo conflicto que el presidente norteamericano, Donald Trump, afirmó que pondría fin a una amenaza a la seguridad y daría a los iraníes la oportunidad de derrocar a sus gobernantes.
Los ataques pusieron en alerta a los países árabes del Golfo productores de petróleo ante el temor de una escalada regional, y Teherán respondió lanzando misiles hacia Israel y bases estadounidenses.
El cruce militar desató uno de los mayores shocks potenciales para los mercados energéticos globales en décadas, al afectar a la región que concentra cerca del 20% del suministro mundial de crudo.
Petróleo, barómetro de la tensión en Medio Oriente
El petróleo volvió a consolidarse como el principal barómetro de la tensión en Medio Oriente.
Irán es un productor clave y se ubica frente a la rica en hidrocarburos península arábiga, al otro lado del estrecho de Ormuz, por donde transita alrededor del 20% del suministro global de crudo y productos refinados.
El conflicto amenaza con limitar la entrada de petróleo al mercado mundial y empujar los precios al alza.
El crudo Brent cotizaba el viernes en torno a los 73 dólares por barril, acumulando ya una suba cercana al 20% en lo que va del año.
De no alcanzarse una rápida resolución, los analistas prevén fuertes aumentos cuando los mercados reabran, en un contexto marcado más por la incertidumbre que por daños físicos inmediatos.
Algunas grandes petroleras y casas comerciales de primer nivel suspendieron los envíos de crudo y combustibles a través del estrecho de Ormuz debido a los ataques, dijeron el sábado cuatro fuentes del sector.
La mera posibilidad de que buques queden atrapados dentro del Golfo o se conviertan en blancos potenciales ya está forzando a productores, traders y navieras a replantear rutas y movimientos de petróleo y gas natural licuado.
William Jackson, economista jefe para mercados emergentes de Capital Economics, señaló que incluso si el conflicto se contenía, el Brent podría subir hasta alrededor de los 80 dólares, el nivel máximo alcanzado durante la guerra de 12 días en Irán el pasado junio.
Un escenario de enfrentamiento prolongado que afecte la oferta podría disparar los precios hasta los 100 dólares por barril, lo que añadiría entre 0,6 y 0,7 puntos porcentuales a la inflación global, advirtió.
Tras ataque infraestructura intacta y flujos alterados
Por ahora, no se han confirmado daños directos a la infraestructura petrolera y gasífera tras los ataques iraníes, un dato que aporta algo de alivio a corto plazo.
Sin embargo, se reportaron explosiones en Emiratos Árabes Unidos y Kuwait -dos grandes exportadores de crudo-, mientras que Qatar, segundo mayor exportador mundial de gas natural licuado, informó que interceptó misiles dirigidos a su territorio.
Volatilidad en los mercados financieros globales
Es probable que el conflicto exacerbe la volatilidad en los mercados financieros globales, que ya habían registrado fuertes vaivenes este año por los aranceles impulsados por Trump y la corrección del sector tecnológico.
El índice de volatilidad VIX subió un tercio en lo que va del año, mientras que la volatilidad implícita de los bonos estadounidenses avanzó un 15%.
Los mercados cambiarios tampoco quedarían al margen.
Durante la guerra de junio, el índice del dólar cayó alrededor de un 1%, aunque el movimiento fue breve.
Analistas advierten que, si el conflicto se prolonga y afecta el suministro energético, el dólar podría fortalecerse frente a la mayoría de las monedas, salvo el yen japonés y el franco suizo.
Mercado petrolero mundial, pero limitado
El mercado petrolero mundial llega a esta crisis relativamente bien abastecido, tras aumentos de producción en Estados Unidos, Brasil, Canadá y otros países.
Arabia Saudita también buscó anticiparse: en los últimos días incrementó sus envíos, que superarían los 7 millones de barriles diarios en febrero, el nivel más alto desde abril de 2023, según la consultora Kpler.
Se espera además que la OPEP+ acuerde un aumento de producción en una reunión prevista para este domingo.
Sin embargo, los analistas advierten que cualquier interrupción significativa en las rutas de exportación del Golfo podría neutralizar rápidamente esos incrementos, aunque Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos cuentan con algunas rutas alternativas.