No le gustó a Cuba los planes de Trump de usar aranceles para cortar el petróleo, advirtiendo que agravarían las condiciones de vida en la isla
LA HABANA (Agencias).- Cuba respondió a los planes de Donald Trump de usar aranceles para estrangular todos los suministros de petróleo a la isla, calificándolos de “chantaje y coerción” que obligarían a los cubanos a vivir en condiciones aún más precarias.
“Esta nueva medida demuestra el carácter fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense para su beneficio puramente personal”...

Dijo el presidente Miguel Díaz-Canel el viernes en una publicación en X.
Su principal diplomático también condenó la medida.
Aseveró que Washington está utilizando su poder contra los países del hemisferio para...
“Saquear sus recursos, quebrantar su soberanía y privarlos de su independencia”...
Afirmó el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez.
El presidente estadounidense dijo el jueves que su administración impondría aranceles a los países que suministren petróleo a Cuba.
Esa amenaza apunta de manera más directa a México, que se convirtió en el principal proveedor de La Habana después de que Trump ordenara la el secuestro del mandatario Nicolás Maduro el pasado 3 de enero y detuviera los flujos de combustible provenientes del que había sido el aliado más firme de Cuba.
Cuba, por su parte, está sumida en su peor crisis económica desde la caída de la Unión Soviética, y analistas que rastrean buques petroleros señalan que le quedan menos de tres semanas de combustible.
Sin él, el transporte, la agricultura y otros servicios básicos podrían paralizarse.
Diplomáticos europeos han advertido que la campaña de presión de Estados Unidos contra el gobierno de Díaz-Canel podría provocar una crisis humanitaria en el país de 10 millones de habitantes, lo que derivaría en un éxodo o incluso en hambruna.
