*Sin embargo, en el día 40 del enfrentamiento vinculado con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), no se vislumbraba una salida fácil.
WASHINGTON (Agencias).- Los viajeros aéreos experimentan los tiempos de espera más altos jamás registrados bajo la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA, por sus siglas en inglés), manifestó el miércoles ante el Congreso la jefa interina de la agencia, mientras la más reciente oferta para poner fin a un estancamiento por la financiación y limitar la agenda de deportaciones masivas del presidente Donald Trump enfrentaba una fuerte resistencia.
Ha Nguyen McNeill, de la TSA, describió las crecientes penurias que afrontan los trabajadores aeroportuarios sin sueldo: facturas acumuladas y avisos de desalojo, incluso donaciones de plasma para llegar a fin de mes, y advirtió que los legisladores deben garantizar que “esto no vuelva a ocurrir”.
“Esta es una situación desesperada”, expresó.
Sin embargo, en el día 40 del enfrentamiento vinculado con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), no se vislumbraba una salida fácil.
Ni los senadores republicanos, que presentaron la oferta más reciente, ni los demócratas, que exigen más cambios en la aplicación de las leyes migratorias, parecían estar más cerca de un acuerdo.
Trump, que al principio pareció haber dado su visto bueno al pacto, ha declinado brindarle su respaldo total o aportar su peso político para asegurarse de que sea aprobado.
Altos funcionarios de agencias coordinadas por el DHS hablaron en una audiencia del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes sobre los posibles riesgos de fallas de seguridad si el cierre parcial del gobierno no llega a su fin. Un acuerdo al borde del colapso.